El progenitor del piloto subrayó el sacrificio que ha requerido este trayecto y cómo, con el tiempo, un sueño familiar ha tomado forma real.
En una conversación con ESPN, Aníbal Colapinto reflexionó sobre la llegada de su hijo a la Fórmula 1, un objetivo que, en sus inicios, parecía casi utópico. “Uno siempre tenía ese deseo. Si bien al principio era un sueño, el esfuerzo que puso él, lo que vivió, lo que se bancó…”, comentó, al rememorar los inicios de la carrera de su hijo.
Asimismo, destacó una decisión crucial en la trayectoria de Franco: su mudanza a Europa a una edad temprana. “Con 14 años quedarse a vivir arriba de una fábrica en Italia, cuando muy poca gente pensaba que lo iba a lograr”, subrayó.
El padre del piloto enfatizó que el camino hacia el éxito no fue fácil y hubo momentos en que el sueño parecía inalcanzable. “Al principio le costó, pero con sacrificio, fuerza y el talento que tiene tuvo la oportunidad de que se le abra la puertita en la Fórmula 1”, afirmó.
Aníbal también hizo hincapié en el papel fundamental de la familia a lo largo de este proceso: “Lo apoyamos en lo que pudimos, estuvimos siempre al lado de él”.
Más allá del éxito deportivo, Colapinto compartió una reflexión que busca transmitir a sus hijos: “El mensaje que siempre les di es que, hagan lo que hagan, disfruten lo que hacen”.
Y concluyó: “Que lo hagan con pasión, con trabajo y con honestidad. Y si tienen un poquito de talento, con ese trabajo no queda duda de que pueden llegar a lograr lo que quieren. Todo ser humano puede: sin sacrificio no se llega a nada.”








