Un estudio privado revela que el país es más caro que muchos mercados internacionales en el 81% de los productos de consumo duradero, que incluyen automóviles, electrodomésticos, ropa y calzado.
En contraste, los precios en el mercado local son más bajos para ciertos servicios básicos y ciertos alimentos.
En el sector de la moda, un vestido de una marca internacional en Argentina se posiciona como el más costoso del mundo, mientras que las zapatillas deportivas ocupan el sexto lugar en el ranking global.
Esta disparidad de precios se explica por la carga de impuestos internos, como el IVA, Ingresos Brutos y cargas municipales, así como por las medidas de protección comercial que restringen la entrada de productos extranjeros.
Los datos provienen de un informe elaborado por la Fundación Mediterránea, dirigido por los economistas Marcelo Capello y Gaspar Reyna.
El documento examina el Tipo de Cambio Real Multilateral, que mide el valor del peso frente a otras divisas, permitiendo evaluar si el país es caro o barato en dólares.
En abril de 2026, este indicador se situó un 28% por debajo de su promedio histórico. El análisis anticipa que “es muy probable que a futuro el país exhiba un TCRM inferior al promedio histórico y resulte sostenible”, gracias al incremento de las exportaciones de petróleo, gas y minería.
En cuanto a la estabilidad de precios, el estudio utiliza el índice Big Mac para contrastar la situación local con la de otros países. Los resultados muestran que, entre 2000 y 2026, “Argentina exhibe la mayor volatilidad de precios de la Big Mac entre todos los países que forman parte del índice”, con variaciones de precios que duplican el promedio de otros países.
Por último, la comparación en servicios revela un panorama diferente, donde Argentina resulta competitiva en gastos que no se comercian internacionalmente o que cuentan con subsidios estatales.
El informe destaca que el costo de una membresía de gimnasio, la educación preescolar, el precio del boleto de transporte urbano, el costo de la nafta, los gastos de mantenimiento de departamentos y la tarifa de taxi son relativamente bajos en el país.
En el ámbito alimentario, productos como el queso, las papas y el arroz blanco mantienen precios accesibles.








