Luego del tedeum, y alineados con la postura del Ejecutivo, los funcionarios decidieron no polemizar ni hacer hincapié en las diferencias con la Iglesia, después de diversas reuniones de acercamiento y con la posible visita del papa León XIV programada para noviembre.
‘Ciertamente, el mensaje fue positivo. Todo está en buenos términos con la Iglesia’, manifestaron asesores cercanos al presidente en los momentos posteriores a la ceremonia religiosa. Este evento incluyó un significativo momento en el que el presidente y sus ministros entonaron el himno nacional en el escenario dispuesto frente al Cabildo.
Desde la Casa Rosada, se reafirmó que las preocupaciones expresadas por la Iglesia sobre la situación social han sido atendidas a través de las políticas del Gobierno, subrayando que ‘la pobreza está disminuyendo considerablemente’, según un comunicado divulgado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. También se destacó que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien no estuvo presente en el tedeum, se encuentra en Roma para participar en la audiencia de los miércoles con el papa León XIV. Se espera que a mediados de junio se confirme la visita papal a Argentina, en el marco de una gira que probablemente incluya Perú, Paraguay y Uruguay.
‘El discurso fue ante todo conciliador. Si bien hubo críticas, no se prestó espacio a interpretaciones fuera de contexto’, declaró un secretario de Estado con influencia en asuntos religiosos. A lo que agregó: ‘Se percibe un cambio de Papa, se ha establecido un puente’. Otro funcionario resaltó que ‘la Iglesia busca trabajar y no está políticamente alineada’.
Acerca de las referencias de García Cuerva sobre grupos como personas con discapacidad y jubilados, quienes han sufrido las consecuencias de las políticas actuales, varios consultados optaron por no realizar comentarios. Otros reconocieron que el tono de la homilía fue ‘crítico’, aunque ‘sin atribuir responsabilidades, sino invitando a abordar conjuntamente los problemas’, interpretó un funcionario. En este contexto, se cuidó la imagen del Presidente durante la transmisión oficial, evitando enfocar en los momentos más duros de la homilía de García Cuerva, haciéndolo en pocas ocasiones.
‘La homilía de hoy se centró en un mensaje institucional con un enfoque conciliador. Es crucial, en los tiempos actuales, trabajar por la unidad de todos los argentinos y fortalecer los lazos’, manifestó el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. ‘Este es el camino para engrandecer nuestra Patria’, añadió.
Por otra parte, Milei mostró gestos de cordialidad en varios momentos, destacándose su interacción con el jefe de gobierno de la ciudad, Jorge Macri, a quien abrazó calurosamente durante las festividades. Esta imagen contrastó con el episodio del año pasado, en el que Macri fue ignorado, quedando con la mano alzada junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien esta vez no fue convocada.
El presidente también mantuvo cerca de sí al presidente de la Cámara baja, Martín Menem, señalado por el asesor de Milei, Santiago Caputo, como vinculado a la cuenta de la red social X que emitió críticas al mandatario. Caputo y Milei intercambiaron un abrazo antes de entrar, aunque Caputo se mantuvo alejado de las primeras filas al igual que la senadora Patricia Bullrich, a quien el presidente saludó en el balcón de la Casa Rosada antes de una reunión de gabinete destinada a mitigar las tensiones internas.








