El día en que debía celebrarse esta festividad se tornó en un profundo luto tras la trágica muerte de Molina. “Ayer despedimos a uno de los nuestros, y el cuartel se encuentra con un silencio que pesa más que cualquier sirena”, expresaron los bomberos, reflejando la tristeza de la comunidad.
El accidente ocurrió el domingo pasado poco antes de las dos de la tarde, cuando Molina viajaba en moto junto a su madre, Verónica Soledad Campero, de 42 años, y su hermanito Juan Bautista Gómez, de 7 años. La familia se dirigía a un establecimiento de comidas de la zona para comprar el almuerzo y, como es común en muchas localidades, ninguno llevaba casco.
A la altura del kilómetro 741 de la antigua ruta provincial 38, en Palo Blanco, dentro del departamento Chicligasta, fueron impactados por una Renault Kangoo roja, que transportaba a una pareja y sus dos hijos. La moto Mondial Max 110, que llevaba a tres ocupantes, se incorporó a la ruta desde un camino de tierra, momento en el que se produjo la colisión.
El pequeño de 7 años perdió la vida en el lugar, mientras que su madre sufrió una fractura expuesta en la pierna izquierda y fue internada en el Hospital Ángel C. Padilla, situado a unos 70 kilómetros de distancia. Molina, con un traumatismo encéfalo craneano, fue trasladado en estado crítico al mismo hospital, donde lamentablemente falleció poco antes de las seis de la mañana del lunes.
La Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción se hizo cargo de la investigación, ordenando pericias accidentológicas, el secuestro de los vehículos implicados y pruebas toxicológicas. Las actuaciones policiales fueron llevadas a cabo por la comisaría de Arcadia, con la presencia de su jefe, Ezequiel González, en el lugar del accidente.
Al conocerse la trágica noticia del fallecimiento del cadete, el cuartel le rindió homenaje y compartió el video del Día del Bombero Voluntario, donde Molina figuraba como uno de los protagonistas.
“Este video lo prepararon nuestros cadetes el domingo, planeado para compartirse hoy. Lo que no sabíamos era que se convertiría en lo último que Darío nos dejaría para la institución… su último recuerdo y su saludo anticipado por el Día del Bombero Voluntario”, comenzaba el mensaje del cuartel.
“En días como hoy, el dolor es grande, pero su paso por nuestro cuartel nos demostró que la vocación se lleva en el alma hasta el último segundo. Un verdadero bombero nunca se va del todo mientras su recuerdo siga vivo en el corazón de quienes compartieron su camino”, añadieron, concluyendo con: “Tu última lección de compromiso queda guardada para siempre en tu querida Escuela de Cadetes. ¡Cadete Molina, PRESENTE! Hoy y siempre en nuestros corazones”.
En otra publicación lamentando su partida, señalaron que Molina fue “un niño de corazón grande y noble que supo iluminar cada día de instrucción con su calidez, calma y espíritu de compañerismo único”.
“Ayer compartimos la que, sin saberlo, sería nuestra última práctica y nuestro último saludo de domingo. Nos quedamos con el recuerdo de un cadete feliz, alegre, que siempre ponía lo mejor de sí para crecer junto a sus compañeros de la Escuela de Cadetes. Tu sonrisa se queda grabada para siempre en nuestro cuartel”, expresaron.
Además, otros miembros de la comunidad expresaron su dolor. “Mi Benja, fue tan lindo su paso por esta tierra, que dejó huellas imborrables. Me duele mucho tu partida”, escribió Yvone Beatriz Matar de García. Desde el Centro de Educación Física N° 24, donde practicaba voleibol y baloncesto, también lamentaron su ausencia y recalcaron que su legado perdurará en quienes compartieron su pasión por el deporte.
Finalmente, la Escuela de Comercio República de Panamá, donde el joven cursaba 6° año, remarcó: “Tu recuerdo vivirá por siempre en cada rincón de nuestra escuela”.








