Las proyecciones han generado preocupación en las localidades ribereñas. Mientras que el promedio de lluvias en esta época se sitúa en torno a los 200 milímetros, los escenarios planteados podrían llegar hasta los 600 milímetros, es decir, el triple de lo normal. Algunas estimaciones sugieren que el crecimiento del río podría exceder incluso el registrado en 2014, evento considerado uno de los más severos en la historia reciente de la región.
La respuesta institucional se está organizando a través de reuniones entre intendentes argentinos y funcionarios del sur de Brasil, lo cual ha permitido el intercambio de información sobre el clima, la definición de canales de comunicación y el diseño de protocolos de acción conjunta. Esta coordinación incluye localidades como El Soberbio, Panambí, Alba Posse y Colonia Aurora, además de municipios brasileños que pertenecen a la asociación Amuceleiro, que agrupa a 21 comunas del país vecino.
El intendente de El Soberbio, Ricardo Leiva, informó que se ha activado el comité de crisis del municipio, el cual está conformado por diversas instituciones locales y cuenta con la participación de Protección Civil. “Fue una reunión muy positiva porque se habló mucho de la parte de comunicación y compartimos mucha información sobre el fenómeno del Niño”, indicó. El comité realizará reuniones semanales para evaluar las situaciones y definir protocolos, que incluirán relevamientos en áreas vulnerables, identificación de centros de evacuación y planificación logística para el suministro de agua potable y atención sanitaria.
Leiva enfatizó la importancia de estar preparados ante la emergencia sin generar alarmas. “No queremos estar improvisando. Nos preocupa prepararnos, definir dónde ubicar a las familias, dónde resguardar sus pertenencias y garantizar cuestiones básicas como el agua potable o las necesidades del hospital”, declaró. Aclaró que no hay estimaciones concretas sobre la cantidad de posibles evacuaciones en su localidad.
En Alba Posse, el intendente Lucas Gerhard fue más específico en sus previsiones. Según sus declaraciones, entre 400 y 500 personas del área urbana podrían necesitar evacuar debido a una crecida excepcional del río Uruguay. “Tendríamos que evacuar entre 400 y 500 personas que son del pueblo de Alba Posse, que en un eventual fenómeno del Niño quedarían bajo agua”, advirtió.
Gerhard subrayó que la inquietud provino directamente de los expertos brasileños. “Según lo que indican las autoridades brasileñas, podría cumplirse una inundación más grande que la de 2014”, alertó. Agregó que el municipio lleva trabajando más de un año en la planificación de una respuesta coordinada, y el Ministerio de Salud Pública de la provincia ya ha comenzado a articular acciones, dado que las inundaciones suelen propiciar brotes de enfermedades.
Para albergar a los evacuados, Alba Posse cuenta con el polideportivo municipal, el SUM, la Casa de la Mujer y salones cedidos por instituciones religiosas. Además, se ha conformado una comisión local de Protección Civil, compuesta por fuerzas de seguridad, organismos de emergencia y miembros del sistema sanitario. Gerhard recordó que muchos vecinos ya han trasladado sus viviendas a terrenos más altos desde la crecida de 2014, lo que podría mitigar el impacto en zonas rurales.
Uno de los aspectos que más destacó en las reuniones binacionales fue el avance tecnológico de Brasil en monitoreo climático. Leiva mencionó que tras la catástrofe que sufrió el país vecino, se realizaron inversiones significativas en infraestructura meteorológica. “Brasil tiene un desarrollo climatológico impresionante. Hoy cuentan con radares que alcanzan hasta 400 kilómetros, capaces de detectar tormentas, granizo, lluvias y vientos”, añadió. Los organismos brasileños han ofrecido contactos y manifestaron su disposición para colaborar con las autoridades de Misiones.
Como parte de las reuniones, también se decidió gestionar una audiencia conjunta con las autoridades de la represa Foz do Chapecó, cuya operación influye directamente en los niveles del río Uruguay. Esta iniciativa busca incluir a los operadores del embalse en la cadena de alerta temprana que se está estableciendo entre ambos países.








