El ministro coordinador llegó a la reunión, que comenzó alrededor de las 13.30, en un momento en que la senadora Patricia Bullrich había respondido a las explicaciones ofrecidas por Adorni sobre los ahorros “en negro” que había omitido en sus declaraciones anteriores. “Esto es más que un error, esto es una omisión ética. Y nuestro Gobierno tiene la moral como política de Estado”, manifestó la exministra de Seguridad. “Y ahora, será la Justicia la que tendrá que determinar”, añadió.
La postura de la senadora representa un nuevo distanciamiento, pues ella ya había instado al jefe de Gabinete a que anticipara su declaración jurada hace más de un mes. Asimismo, defendió el pliego de la jueza María Verónica Michelli, tras la decisión del presidente Javier Milei de retirarlo.
Aunque Adorni mencionó en una entrevista que celebrarían el cumpleaños de la senadora esa tarde en Balcarce 50, el clima estuvo marcado por la controversia, que hasta el momento no muestra un panorama claro. Según fuentes, Adorni llevó una torta para Bullrich en esa ocasión.
La continuidad de Adorni en el Gabinete se definirá en los días venideros, mientras que en el Congreso la oposición ha comenzado a planear la solicitud de una sesión para interpelarlo, buscando avanzar hacia una moción de censura que podría resultar en su remoción.
Los grupos de diputados opositores trabajan en definir una fecha para esta sesión y emplazar a la comisión de Asuntos Constitucionales para abordar proyectos acumulados desde la aparición del escándalo. Este jueves se sumó un proyecto del diputado Pablo Juliano, de Democracia Para Siempre.
Ante esta situación, el jefe de Gabinete reagrupará su estrategia, similar a la que implementó meses atrás, después del primer intento de interpelación. “Acabo de comunicarle a la mesa política que durante el mes de julio iré al Senado de la Nación para presentar el Informe de Gestión del Gobierno”, expresó el ministro en una plataforma social.
Su primer informe había tenido lugar el 29 de abril en Diputados, en un momento en que las causas judiciales por presunto enriquecimiento ilícito comenzaban a generar ruido. En aquel entonces, estuvo respaldado por el Presidente y ministros del Gabinete, quienes lo acompañaron al Congreso.
Adorni aseguró en esa ocasión que no había ocultado información en las declaraciones juradas entregadas anteriormente a la Oficina Anticorrupción. Sin embargo, reconoció haber “arrastrado un error” al no haber declarado más de 500.000 dólares que tenía “en negro”, los cuales ahora ha transparentado mediante rectificaciones.
El anuncio de su próximo informe en el Senado tiene un doble efecto: por un lado, busca mostrar que seguirá en su cargo y, por otro, aminorar las preocupaciones de los aliados, quienes podrían interpretar el informe como una justificación para evitar cualquier interpelación, como sucedió anteriormente.
La vicepresidenta, Victoria Villarruel, quien calificó la explicación de Adorni de “una vergüenza”, salió al paso del anuncio del informe y le presentó una nota solicitando que comparezca este mes de junio, como lo indica el artículo 101 de la Constitución Nacional.
De acuerdo con la normativa, los jefes de Gabinete deben presentarse mensualmente ante el Congreso para informar sobre la marcha del gobierno, aunque esta frecuencia no se ha cumplido. Villarruel afirmó, “El Jefe de Gabinete de Ministros debe ponerse a disposición de las Cámaras del Congreso para informar sobre la marcha del gobierno. Esta obligación es al menos 1 vez al mes; sin embargo, el Jefe de Gabinete Adorni no lo hace desde que asumió en noviembre del 2025”.
Mientras tanto, los diputados de Unión por la Patria acusaron a Adorni de haber “mentido a los 47 millones de argentinos y a los 257 diputados nacionales” y solicitaron una sesión especial para el 23 de junio a las 14 que proponga tratar los pedidos de informes e interpelación al funcionario.
La controversia volvió a estar en el centro de la agenda cuando Adorni y su esposa se adhirieron al Régimen Simplificado de Ganancias de la ley de “inocencia fiscal”. El propio Adorni reconoció haber “ahorrado en negro”, lo que generó ruido en el oficialismo.
El propósito de la convocatoria era facilitar una imagen de cohesión y apoyo político hacia el jefe de ministros. La reunión contó con la presencia de la secretaria general Karina Milei y los principales operativos del oficialismo, que buscaban cerrar el conflicto y reducir la atención mediática.
Entre los participantes estuvieron el asesor Santiago Caputo, quien colaboró en la preparación de la declaración jurada; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; el ministro del Interior, Diego Santilli; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el subsecretario Eduardo “Lule” Menem; y la senadora Bullrich.
El único ausente con aviso previo fue el ministro de Economía, Luis Caputo. Bullrich y Santilli fueron los primeros en abandonar la reunión, alrededor de las 16. Adorni se retiró una hora más tarde; aunque no se difundió una foto al inicio del encuentro, la secretaria general publicó posteriormente una imagen para felicitar a Bullrich por su cumpleaños.








