Durante su intervención, Máximo hizo hincapié en la interna peronista: “Quisiera que me expliquen esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras”. En una crítica sutil hacia el gobernador de la provincia de Buenos Aires, sostuvo: “Los que hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla”.
El acto, que se llevó a cabo en el auditorio del Parque Lezama, reunió a una multitud de militantes que se manifestaron por la libertad de Cristina Kirchner. En el escenario, se encontraban varios dirigentes políticos y sociales, entre ellos el senador Wado de Pedro y los diputados Juan Grabois y Vanesa Siley.
Máximo fue el único orador principal. Denunció lo que considera una persecución hacia Cristina y expuso sus propuestas para el próximo candidato del peronismo, afirmando: “¿De qué te sirve el equilibrio fiscal si los hospitales se caen a pedazos, si las rutas son cada día más peligrosas? Tiene que haber justicia fiscal para que haya equilibrio social”.
La movilización también conmemoró el Día de la Bandera y el primer aniversario de la detención domiciliaria de la expresidenta en su vivienda de San José 1111, donde la militancia realizó un recorrido. La convocatoria, bajo el nombre “Banderazo por Argentina, por Cristina”, instó a los participantes a llevar sus banderas nacionales. El objetivo es solicitar una revisión de la condena y permitir la participación electoral de la presidenta del Partido Justicialista.
Por su parte, la Justicia advirtió a la expresidenta que podría perder el beneficio de la prisión domiciliaria si las manifestaciones frente a su casa continúan. Esta advertencia provino del juez de ejecución penal Rodrigo Giménez Uriburu, quien le hizo saber que debe cumplir estrictamente las condiciones de su detención.
La medida judicial siguió a los incidentes ocurridos el 14 de junio durante un banderazo frente al edificio donde reside la exmandataria. La resolución señala que la movilización generó cortes de calles, concentración de personas y situaciones que impactaron el desempeño habitual del barrio.
En este contexto, el magistrado manifestó que, si se registran nuevos incumplimientos, podría revocar la prisión domiciliaria y ordenar el traslado de la actual líder del Partido Justicialista a una institución penitenciaria.
La decisión también se fundamentó en la participación activa de Cristina Kirchner en las manifestaciones. Según la resolución, la expresidenta colocó una bandera de gran tamaño que cruzaba la calle y era sostenida por cables entre su balcón y un edificio de enfrente.
Para el juzgado, las manifestaciones reiteradas y la colocación de estructuras en la vía pública perturban la convivencia con los vecinos y contradicen las normas establecidas para quienes cumplen una pena bajo arresto domiciliario. Además, se indicó que este tipo de intervenciones necesitan la autorización previa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, lo que podría constituir una contravención.








