La mujer, que presenta movilidad reducida, se encontraba en su casa cuando la sorprendieron dos asaltantes que, según relatan testigos, llegaron en motocicleta. La situación se desencadenó cuando un joven que ayudaba a la víctima con tareas de jardinería cortando el césped, fue amenazado con un arma mientras estaba frente a la propiedad.
Una vez dentro, los delincuentes atacaron violentamente a la propietaria. Vecinos indicaron que la mujer fue golpeada y derribada al suelo, sufriendo lesiones y un profundo estado de shock.
Según testigos consultados, los asaltantes parecían contar con información sobre las circunstancias económicas de la víctima y del joven que la asistía, lo que podría indicar que el atraco fue planificado. “Les decían todo el tiempo que entregaran el dinero”, afirmaron vecinos, sugiriendo que no fue un hecho al azar.
Ambos fueron asistidos poco después por una ambulancia del SIES, que les proporcionó atención médica debido a sus heridas y el impacto emocional posterior al suceso. La rápida intervención permitió estabilizar a la mujer y al joven, quienes presentaron diversas lesiones físicas y nerviosas como consecuencia de la agresión.
Las cámaras de seguridad de la zona registraron momentos clave del instante en que los asaltantes descendieron de la moto e ingresaron a la casa.
Este hecho ha dejado a los residentes de Fisherton Industrial preocupados por la seguridad en el barrio, especialmente en lo que respecta a la vulnerabilidad de los adultos mayores. “Todos la conocen y la quieren mucho”, comentaron algunos vecinos, subrayando el impacto social que causó el ataque.
En otro hecho reciente en la localidad de San Justo, Santa Fe, una joven intentó perpetrar un robo en un almacén y se vio envuelta en un insólito incidente que culminó con ella prácticamente desnuda frente a las cámaras de seguridad. La situación ocurrió el miércoles por la mañana, cuando la mujer ingresó al negocio haciéndose pasar por clienta.
Cerca de las 7:47, vestida con una campera negra y capucha, solicitó una bebida. Sin embargo, antes de que la comerciante pudiera acercarse, la joven se lanzó sobre la caja registradora en un intento de robar el dinero. La encargada gritó y corrió hacia el mostrador, iniciando un forcejeo con la sospechosa mientras que esta exclamaba: “Te estoy filmando”.
Durante la pelea, la joven golpeó a la comerciante en la cabeza, recibiendo un golpe similar a cambio. La intensidad del intercambio hizo que el dinero cayera al suelo y, en medio del tumulto, la mujer perdió parte de su ropa, quedando en una situación comprometida.
Finalmente, logró escapar entre insultos mientras intentaba vestirse nuevamente. Sin embargo, dos horas después regresó al local con nuevas exigencias, advirtiendo: “Más vale que borres el video” al ingresar al negocio.








