Ríos reside en Mar del Plata y ha estado vinculado a negocios en el sector de la gastronomía, la vida nocturna y servicios de playa. Según indicaron fuentes del caso, su crecimiento empresarial estaría relacionado con su cercanía a Rudy Ulloa, uno de los personajes destacados del kirchnerismo en Santa Cruz.
Las autoridades localizaron a Ríos en su hogar en el barrio Chauvin, donde efectivos de la Policía Federal llevaron a cabo el allanamiento y su detención. Se ha confirmado que el empresario tenía programada una cirugía a causa de un problema de salud, motivo por el cual se le ha permitido cumplir con la prisión bajo arresto domiciliario.
Las acusaciones que enfrenta Ríos incluyen encubrimiento agravado por robo con uso de armas, falsificación y uso de documentación falsa de un automotor. Se trata de una camioneta Jeep Compass que había sido robada a mano armada en mayo de 2019 en Avellaneda. Durante el allanamiento en Cariló se detectaron irregularidades, y el vehículo se encuentra actualmente bajo custodia judicial.
Para justificar la propiedad del vehículo, uno de los seis acusados en el caso de usurpación, identificado como Paul Echeverry, presentó documentación a los tribunales y se descubrió que la cédula de titularidad del automóvil era falsificada. Esto llevó a que la causa se declarara incompetente y se derivara al fuero federal de Mar del Plata.
El domicilio del comprador del vehículo se incluyó en uno de los allanamientos realizados recientemente; se trata de un taller cuyo dueño ha estado involucrado en actividades delictivas y que recientemente fue condenado a cuatro años y medio de prisión por su participación en la “Banda del millón”, responsable de una serie de robos en diversos departamentos.
El desalojo de la vivienda usurpada en Cariló ocurrió a mediados de noviembre de 2020, luego de que los propietarios denunciaron la presencia de extraños en su propiedad, que cuenta con un amplio parque. En su reciente visita, notaron que la casa había sido repintada y renombrada como “Volver a vivir”, un cambio evidente que llamaba la atención de los vecinos.
Los propietarios informaron también sobre disturbios ocasionados por ruidos y fiestas ruidosas, a pesar de las restricciones impuestas por la pandemia. Ríos, apodado “El Gordo Maury”, fue procesado por usurpación de vivienda, y la causa está avanzando hacia juicio, con la Fiscalía de Pinamar involucrada. En la entrada de la propiedad se incautaron varios vehículos con irregularidades registrales, lo que ha sido la base para la intervención de la justicia federal que ahora mantiene a Ríos en prisión domiciliaria.
Este no es el primer escándalo que fresca Ríos. En 2022, su nombre resurgió en el contexto de un asesinato ocurrido durante su fiesta de cumpleaños número 51 en un parador cercano. Una pelea entre dos de los más de 200 presentes culminó en disparos y en la muerte de Maximiliano Rihl, de 44 años, a manos de Juan Jesús Piero Pinna, apodado El Faraón del Pollo. Durante la fiesta, Pinna asistía con su novia, quien era hija de Rudy Ulloa. Posteriormente, Pinna huyó de Mar del Plata y fue buscado hasta que se entregó en Tucumán.
Ríos ahora enfrenta su proceso judicial bajo la supervisión del juez Inchausti y se anticipa que tras su cirugía programada se fijará la fecha para la audiencia de formalización de imputaciones, donde deberán comparecer él y sus defensores.








