El contrato correspondiente a la Etapa II-A de la RFC fue anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que se trata de corredores de gran importancia para la producción, la logística y el comercio en Buenos Aires y La Pampa.
El Tramo Pampa, que abarca 546,65 kilómetros de la Ruta Nacional 5, desde Luján (Buenos Aires) hasta el empalme con la Ruta Nacional 35 en La Pampa, fue adjudicado a CORREDOR VIAL 5 S.A.U., empresa que presentó una oferta de peaje de $2355,37 sin IVA.
Por su parte, el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur, que comprende 1.325,17 kilómetros de las rutas nacionales 3, 205 y 226, así como las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery, fue asignado al consorcio RUTAS SUR ATLÁNTICO S.A., que presentó un precio de $997 sin IVA para el peaje.
Según explicaron autoridades de Vialidad Nacional, estas tarifas son las ganadoras de la licitación, pero solo se comenzarán a aplicar una vez que las empresas garanticen que las rutas estén en condiciones óptimas, tal como exigen los términos del contrato. Hasta que eso ocurra, se aplicará la tarifa que venía cobrando la actual concesionaria estatal, ajustada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) hasta la fecha.
La Etapa II-A representa el segundo desarrollo del programa RFC, donde las empresas privadas son responsables del financiamiento total de obras y mantenimiento, mientras que Vialidad Nacional se encargará de supervisar el cumplimiento en cuanto a niveles de servicio y condiciones de transitabilidad. Este enfoque reemplaza a sistemas anteriores que dependían de aportes del Estado Nacional.
En enero de 2026, se firmaron los primeros contratos correspondientes a la Etapa I de la RFC, cuando Autovía Construcciones y Servicios S.A. y una UTE de cinco empresas asumieron 741 kilómetros del antiguo Corredor Vial 18, incluyendo las rutas 12, 14, el Puente Rosario-Victoria y tramos en Entre Ríos, Corrientes y Buenos Aires. Este fue el primer instante en que el Estado separó a Corredores Viales de la operación de una ruta nacional.
Asimismo, ya están en proceso las licitaciones para la Etapa II-B, que abarca más de 2.500 kilómetros de las rutas 7, 8, 9, 36 y 188, así como la Etapa III, que suma otros 3.900 kilómetros en ocho provincias del norte y centro del país. El objetivo global del programa es alcanzar más de 9.000 kilómetros concesionados en todo el territorio nacional.








