La jugada fue desafortunada y sorprendente: el central retrocedió hacia su arco para interceptar un centro rasante desde la izquierda y envió la pelota al córner, pero al ejecutar la maniobra, su pie derecho se quedó atorado en el césped.
La pierna se le dobló inusitadamente y el jugador quedó tendido en el suelo. La gravedad de la situación se hizo evidente de inmediato, mientras los gritos de dolor resonaban en todo el estadio Diego Armando Maradona.
Ante las expresiones de tristeza y desesperación de sus compañeros, el defensor fue retirado en camilla, visiblemente conmocionado y con evidentes signos de sufrimiento.
Los exámenes médicos confirmaron que Di Césare sufrió una fractura del peroné en el tobillo derecho. Esta lesión de considerable gravedad requerirá una intervención quirúrgica y una rehabilitación que demandará un mínimo de cuatro meses de recuperación.
Facundo Cambeses, capitán del equipo, compartió su perspectiva sobre la situación en la zona mixta y reveló el intercambio que tuvo con el defensor mientras esperaba atención médica: “Escuché el grito, Marco me decía: ‘Me rompí todo’. Me duele porque es un chico que se mata entrenando. Estaremos ahí para apoyarlo y acompañarlo”, expresó visiblemente afectado el arquero.
Este desafortunado suceso representa un gran desafío para Juan Pablo Vojvoda, no solo desde el aspecto humano, sino también desde el deportivo, dado que el zaguero de 24 años estaba disputando su primer partido como titular en el Torneo Clausura.
Ahora, el cuerpo técnico junto a sus compañeros deberá afrontar una baja prolongada que dejará un vacío significativo en la defensa de la Academia.








