Fuentes oficiales señalaron que la alternativa se encuentra bajo análisis, aunque por el momento no existe un acuerdo definido ni se estableció qué modalidad podría adoptar una eventual colaboración. Entre las posibilidades se contemplan inversiones, utilización de infraestructura, asociaciones tecnológicas o participación industrial.
Pipinas es una localidad de aproximadamente 1.200 habitantes situada a unos 160 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Su desarrollo estuvo históricamente vinculado con la actividad cementera, a partir de una planta inaugurada en 1938 que dejó de operar durante la crisis económica de 2001.
Con el paso de los años, la localidad incorporó al turismo y a la actividad espacial como parte de su desarrollo. El CEPI fue instalado sobre terrenos que habían pertenecido al antiguo complejo industrial y actualmente allí funcionan la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y una empresa vinculada al desarrollo de tecnología espacial.
El centro cuenta con infraestructura y experiencia acumulada para participar en el desarrollo del programa Tronador. En sus instalaciones se fabricaron e integraron fuselajes y tanques estructurales, además de realizarse ensayos de motores y pruebas con vehículos experimentales.
Pipinas también fue contemplada como escenario para lanzamientos suborbitales. Desde el área denominada La Capetina se había proyectado el lanzamiento del TII-70, mientras que los vuelos de los TII-150 y TII-250 y las posteriores operaciones orbitales estaban previstos desde el Centro Espacial Manuel Belgrano, en la zona de Bahía Blanca.
Sin embargo, el desarrollo del Tronador no llegó a transformarse en un lanzador comercial operativo.
En este contexto, el Gobierno evalúa utilizar el Súper RIGI como una herramienta para atraer futuras inversiones. Se trata de un régimen especial destinado a grandes proyectos con potencial para generar nuevas industrias y cadenas de valor.
En el presupuesto previsto para 2026 fueron asignados $42.014 millones a la CONAE. De ese monto, $1.271 millones corresponden al programa de Investigación y Desarrollo de Medios de Acceso al Espacio, orientado específicamente al desarrollo de lanzadores.
La posibilidad de incorporar capitales estadounidenses forma parte de una estrategia más amplia del Ejecutivo. En el sector energético, ya fue anunciado un proyecto para desarrollar una central nuclear con una inversión estimada en US$1.200 millones y participación de inversores de Estados Unidos.
También trascendieron versiones sobre un eventual desembarco de otra compañía estadounidense en el país, aunque hasta el momento no se concretó ninguna inversión formal.







