Después de su regreso a Miami, Messi publicó un emotivo mensaje en las redes sociales: “Quiero agradecer de corazón todo el cariño, el respeto y la enorme consideración que tuvieron conmigo y con mi familia en este momento tan doloroso por la partida de mi papá. Gracias por acompañarnos, por cada mensaje, cada gesto y, sobre todo, por respetar nuestro dolor y nuestra intimidad.”
La reacción de la comunidad ante la noticia del deceso de Jorge Messi, ocurrido el sábado 8 de agosto en Rosario, se manifestó a través de un respeto y discreción poco comunes en situaciones que involucran a figuras de alto perfil. La ciudad natal de Messi se adhirió a un clima de recogimiento y acompañamiento silencioso. Las muestras de afecto se tradujeron en mensajes, pancartas y ofrendas, permitiendo que la familia pudiera despedir a Jorge en un entorno de privacidad casi total.
La magnitud de la figura de Lionel Messi llevó a que el público, tanto en Rosario como en otras ciudades del país, optara por la cautela y la empatía en un momento tan delicado. Solo un puñado de vecinos y aficionados se acercaron a la residencia o al cementerio de Pérez, donde se realizó la despedida, para dejar mensajes de aliento y coronas de flores, mientras que el resto optó por mantener silencio y respeto, un gesto que el futbolista reconoció y agradeció abiertamente.
El fallecimiento de Jorge Messi impactó de manera profunda tanto en la vida personal como en la profesional del capitán argentino. En los días previos, Messi se encontraba en Rosario, junto a su familia, después de haber regresado desde Estados Unidos, donde juega para el Inter Miami. En redes sociales, el futbolista compartió una conmovedora carta en homenaje a su padre, en la que relató episodios de su infancia, la influencia que Jorge tuvo en su carrera y la importancia de los valores familiares. En esa carta, Messi escribió: “Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos.”
La carta de despedida y el mensaje de agradecimiento posterior representan dos manifestaciones públicas de un proceso íntimo vivido en familia, aunque con el acompañamiento de una multitud. A pesar de la notoria figura de Messi, el entorno rosarino priorizó el resguardo y la distancia necesaria para que el futbolista pudiera transitar el duelo en privacidad. El círculo íntimo, constituido por familiares y amigos cercanos, escoltó a Messi durante los momentos más complejos en Rosario.
El gesto de Messi, al dirigir un mensaje de gratitud a la gente, subraya el valor que da al acompañamiento recibido en una etapa tan difícil. Esta publicación se sumó a la serie de homenajes y mensajes de condolencias que Lionel Messi y su familia recibieron por parte de distintas entidades del fútbol nacional e internacional, así como del cuerpo técnico de la selección argentina.
La despedida de Jorge Messi también se tradujo en tributos dentro y fuera de los estadios. En canchas argentinas y en el estadio del Inter Miami, se llevaron a cabo minutos de silencio y homenajes simbólicos. Una vez más, el vínculo de Lionel Messi con sus raíces y con la ciudad de Rosario se evidenció durante este trance.
La carta, el mensaje de agradecimiento y el comportamiento del público en Rosario, así como en el resto del país, establecieron una dinámica de respeto mutuo. El futbolista, que siempre ha defendido la privacidad de su familia y la necesidad de separar su vida personal de la exposición pública, reconoció el apoyo recibido y destacó la importancia de sentir ese respaldo en este momento tan difícil.
La carta reveló también un vínculo emocional con su padre que fue más allá de lo personal. Messi recordaba las palabras de su padre, que siempre lo instaba a jugar el último Mundial, y cómo, justo días antes del inicio del torneo, Jorge se había agravado. “Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo”, escribió Messi, “pero mamá me decía que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final para que pudieras estar.”
La ausencia de su padre durante la final fue un dolor particular para Messi. “Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”, reflexionó en la carta, exhibiendo su vulnerabilidad ante la pérdida.
El sentimiento de Messi de no haber podido compartir esos momentos finales con su padre fue profundo. “Llegué y creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo”, recordó Messi con nostalgia y tristeza.
Su misiva es un testimonio de amor y conexión con su padre, resaltando el rol fundamental que Jorge tuvo en su vida, no solo como padre, sino también como amigo y representante. Al finalizar su emotivo mensaje, Messi se despidió con palabras conmovedoras: “Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo. Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo. Te amo, pa.”







