A las 11:30, el S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocedía 0,8% hasta los 2.970.000 puntos. En tanto, los bonos soberanos argentinos en dólares, tanto Bonares como Globales, mostraban resultados dispares.
En un contexto de descenso de unos cuatro puntos básicos en las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense, utilizados como referencia para los títulos públicos argentinos, el riesgo país aumentaba un punto hasta ubicarse en 508 puntos básicos.
En Estados Unidos, las acciones mantenían una tendencia positiva, mientras los inversores moderaban sus preocupaciones por la posibilidad de nuevas medidas comerciales contra países como Canadá e Irán. A su vez, el mercado esperaba los resultados de Nvidia, cuyas acciones avanzaban 2,6%, y el primer discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole desde su llegada a la presidencia de la Reserva Federal.
Entre los ADR y las acciones argentinas que cotizan en dólares en Nueva York predominaban las bajas. YPF retrocedía 1,9%, hasta los US$50,31, mientras que Vista Energy caía 3,5%, en ambos casos en un contexto de fuerte descenso del precio del crudo.
El petróleo Brent, referencia para Europa, bajaba 3% hasta los US$89,45 por barril. La caída se produjo después de que Estados Unidos anunciara una ofensiva comercial contra Irán destinada a aislar su economía y contemplara posibles sanciones contra países que mantengan vínculos económicos con el país.
El Brent había comenzado la jornada en US$92,11 y profundizó su retroceso después de que el Gobierno estadounidense diera a conocer nuevas sanciones contra entidades, personas y embarcaciones vinculadas con la República Islámica.
El petróleo WTI, referencia en Estados Unidos, también retrocedía más de 3% y se ubicaba en US$82,30 por barril.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que las agencias del Gobierno intensificarán las medidas para bloquear las fuentes de ingresos destinadas a financiar a la Guardia Revolucionaria y al régimen iraní, bajo un esquema que definió como de “cero fugas”.
La administración estadounidense había anticipado medidas de presión económica contra Irán y había utilizado incluso la expresión “Día D económico” para describir la operación. Sin embargo, las nuevas sanciones anunciadas por Bessent alcanzaron a 60 organizaciones y personas, entre ellas militares y altos funcionarios iraníes.
El funcionario también instó a otros países a cortar sus vínculos económicos con Irán y advirtió sobre posibles sanciones contra quienes contribuyan al financiamiento de la economía iraní, aunque no precisó qué países podrían verse afectados.
Ante los cuestionamientos por el alcance de las medidas y el tiempo transcurrido antes de su aplicación, Bessent sostuvo que consideran importante otorgar un período de corrección a los países. Según explicó, primero corresponde establecer una advertencia y expectativas claras y, si estas no son cumplidas, quienes decidan no seguirlas deberán estar preparados para abandonar el sistema del dólar.
Uno de los principales interrogantes es hasta qué punto Estados Unidos avanzará con sanciones contra países que mantengan relaciones comerciales con Irán. China es el principal comprador de petróleo iraní, mientras que los Emiratos Árabes Unidos mantienen un intercambio bilateral con Irán de hasta US$21.000 millones. Turquía, por su parte, también importa una cantidad significativa de gas natural iraní.
Por el momento, el funcionario estadounidense manifestó su preferencia por la vía diplomática para intentar persuadir a esos países. China, sin embargo, advirtió que adoptará las medidas necesarias para proteger sus derechos e intereses legítimos y reiteró su rechazo a las sanciones unilaterales de Estados Unidos.








