Patricia Bullrich volvió a sacudir el escenario político al admitir que se tiene “mucha fe” para dar la batalla en la Ciudad de Buenos Aires. Sus dichos no responden únicamente a una meta electoral en el distrito porteño; constituyen también un movimiento estratégico enfocado en impulsar una coalición de mayor alcance entre La Libertad Avanza, el PRO, el radicalismo y fuerzas provinciales.
El posicionamiento de la senadora cayó con tensión en el círculo íntimo de la Casa Rosada. Fuentes libertarias citadas por La Nación expresaron molestia por una jugada que entra en colisión directa con los planes de Karina Milei para la Capital. Sin embargo, en el entorno de Bullrich insisten en que competir en suelo porteño nunca dejó de ser una alternativa.
El movimiento suma complejidad al tablero porteño: mientras el ala de la secretaria general rechaza una confluencia orgánica con el PRO, Jorge Macri procura sacar rédito de su acercamiento a Javier Milei, bajo la atenta y desconfiada mirada de la cúpula libertaria.








