La diputada nacional Adriana Serquis emitió severas críticas hacia el Gobierno, focalizando su disconformidad en la conformación del área nuclear. En declaraciones a un medio radial, cuestionó el perfil de los individuos a cargo de sectores considerados estratégicos y pronunció una declaración contundente: “El secretario de Asuntos Nucleares es un tuitero de Karina Milei”.
La legisladora, con antecedentes en el ámbito científico, alertó sobre un proceso de desmantelamiento de la estructura estatal vinculada al desarrollo tecnológico. En este contexto, denunció decisiones que, a su juicio, impactan negativamente en áreas cruciales como la energía nuclear, la investigación y la industria.
Críticas al sector nuclear y al rol de Karina Milei
Serquis fue enfática al referirse a la designación en la Secretaría de Asuntos Nucleares. Dirigió sus objeciones al funcionario Federico Ramos Napoli y puso en tela de juicio su idoneidad para el puesto. “Es un abogado joven que era tuitero de Karina Milei”, aseveró, manifestando dudas sobre su formación técnica.
Según su explicación, se trata de una esfera altamente especializada que debería ser liderada por profesionales con trayectoria en el sector. Enfatizó la relevancia estratégica de la política nuclear, tanto en lo concerniente al desarrollo como en el plano geopolítico.
Adicionalmente, sostuvo que este tipo de nombramientos reflejan una lógica de desarticulación del aparato estatal. En su opinión, existe una intención de debilitar organismos que históricamente han poseído capacidades tecnológicas propias en la República Argentina.
Advertencias sobre el impacto en ciencia y tecnología
En otro tramo de sus declaraciones, Serquis advirtió sobre las repercusiones de las disposiciones oficiales en entidades como la Comisión Nacional de Energía Atómica y el INTI. Denunció reducciones presupuestarias, la pérdida de funciones y un avance sobre estructuras fundamentales para el desarrollo productivo.
La diputada también cuestionó la liberalización de las importaciones sin los debidos controles. Señaló que se están debilitando los mecanismos de certificación y regulación, lo cual —afirmó— compromete los estándares de calidad y la producción nacional.
Finalmente, alertó que el rumbo actual pone en riesgo la autonomía del país en áreas estratégicas. “Se está atacando todo lo que concierne al desarrollo nacional de alto nivel”, sostuvo. Concluyó que estas políticas podrían situar a la Argentina en una posición de dependencia respecto a potencias extranjeras.







