La final no solo representó el triunfo de un equipo que brilló en la competición europea, sino que también evidenció los valores humanos que prevalecen en el camarín. Alysson, de 20 años, había llegado al club a principios de año mediante un traspaso de 10,5 millones de libras (más de 12 millones de euros). Sin embargo, el reglamento de la UEFA le impidió formar parte de la nómina oficial para las fases decisivas. Aston Villa ya había utilizado los tres cambios permitidos durante la segunda mitad del certamen, lo que relegó a Alysson a seguir la final desde un costado.
El momento clave ocurrió durante la entrega de medallas, donde la UEFA solo distribuyó las preseas entre aquellos jugadores habilitados. Alysson, a pesar de su evidente emoción, quedó excluido. Martínez, al percatarse de la situación, se dirigió a los organizadores para solicitar una medalla adicional. Personalmente, el arquero argentino le entregó el galardón al brasileño y luego se unió al resto del equipo para recibir el trofeo. Esta acción fue capturada por las cámaras y se replicó ampliamente en las redes.
“Emi Martínez yendo y consiguiéndole una medalla a Alysson para que no se quedara fuera ha derretido mi corazón medio muerto”, expresó un usuario al ver la escena. “El villano de una historia mal contada”, añadió otro, mientras que un tercero comentó: “¡Qué tipazo!, 100% líder”.
La relevancia del gesto se intensifica cuando consideramos el contexto de la trayectoria de Alysson, quien tuvo una destacada actuación en las divisiones juveniles de Gremio antes de llegar a la Premier League. En su última temporada con el club de Porto Alegre, jugó 31 partidos, anotó un gol y brindó dos asistencias, además de liderar al equipo en regates completados con un total de 34. El acuerdo con Aston Villa contempló una cláusula de reventa del 10 por ciento, lo que refleja la apuesta a largo plazo del club inglés por el joven talento brasileño.
Sin embargo, los primeros meses de Alysson en Inglaterra se vieron afectados por una serie de lesiones. Al inicio de su etapa, sufrió una lesión en la rodilla que le impidió debutar rápidamente, y entre enero y abril, una secuencia de problemas musculares lo marginó de varios partidos, limitando su participación a solo tres encuentros en la Premier League.








