La noción de vértigo y verticalidad se asocia frecuentemente con los jugadores más jóvenes. En el Mundial de Qatar 2022, el cuerpo técnico consideró que el juego sería decidido por los mediocampistas y no se equivocaron, ya que jóvenes como Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Alvarez, junto con aportes puntuales de Thiago Almada y Ángel Correa, mostraron su frescura.
De cara al próximo Mundial, nombres como Nico Paz y Giuliano Simeone emergen como potenciales candidatos para aportar intensidad y dinamismo al campo, además de buen fútbol. No obstante, la pregunta que surge es: ¿hay espacio para alguna sorpresa de última hora?
La inclusión de Valentín Barco no sería una sorpresa, dado que Scaloni lo convocó para los últimos amistosos ante Mauritania y Zambia, y expresó elogios hacia el volante, quien jugará en Chelsea la próxima temporada. Emiliano Buendía, de 29 años, también es una figura destacada, aunque su inclusión en la lista final podría comprometer a miembros más establecidos del equipo, como Giovani Lo Celso.
En las últimas horas, ha cobrado fuerza el nombre de Matías Soulé. “Pasó el primer filtro y está metido en el grupo reducido de 6 o 7 jugadores que pelean por las 3 vacantes que no están definidas”, informaron fuentes cercanas. Sin embargo, su ausencia en la última convocatoria por lesión y su parecido con Nico Paz lo convierten en un candidato complicado.
Soulé representa precisamente esa idea de vértigo que mencionó Scaloni. Su zurda explosiva fue crucial en la primera parte de la temporada con Roma, aunque en este semestre estuvo afectado por una pubalgia. A lo largo de la temporada, jugó un total de 42 partidos, 37 como titular, anotando 7 goles y registrando 8 asistencias. “La primera mitad anduve bastante bien; después, la pubalgia me dejó un poco afuera en algunos partidos, pero terminé jugando, que era lo que quería. Sé que es difícil entrar en la lista, pero siempre hay una esperanza. Son muchos jugadores en Argentina y la competencia es muy grande. Si no se da, tocará seguir trabajando para poder lograrlo más adelante”, comentó Soulé a su llegada al país. También añadió: “Sería un sueño poder estar y, si no, alentaré como lo hice siempre. Tengo muchas ansias”.
Otros futbolistas que podrían aportar verticalidad y dinamismo son Gianluca Prestianni, Alejandro Garnacho y Franco Mastantuono, aunque su consideración por el cuerpo técnico es menor. Al mediocampista de Benfica le afecta una suspensión de dos fechas, mientras que el extremo de Chelsea no logró integrarse plenamente al grupo. En el caso de Mastantuono, su adaptación en el Real Madrid ha sido compleja, a pesar de su juventud.
La mención de Scaloni a “otra manera de jugar” también refleja una creciente tendencia en el fútbol actual. Son pocos los equipos que sostienen un estilo basado en la posesión, como lo hace Argentina. La Scaloneta ha crecido desde el control del balón y la circulación del juego, dominando partidos clave como la final contra Francia y el enfrentamiento contra Brasil. Sin embargo, el fútbol moderno tiende hacia transiciones rápidas y ataques verticales, como lo evidencian clubes como Bayern Múnich y París Saint Germain.
Por lo tanto, esta nueva perspectiva de Scaloni podría facilitar la inclusión de futbolistas que, hasta hace poco, parecían estar fuera del Mundial. La gran disyuntiva del cuerpo técnico consiste en decidir si incorporar variantes similares a las ya existentes o explorar perfiles diferentes que ofrezcan una nueva velocidad y forma de competir.
La respuesta a estas preguntas se conocerá en breve.








