La decisión de reunir a su mesa de conducción se produce luego de que el Consejo Directivo decidiera, por el momento, no avanzar con un nuevo paro general, optando en su lugar por un plan de protestas progresivas que asegura la continuidad del conflicto durante un lapso más extenso. Aunque la conducción de la CGT no especificó un calendario en su anuncio, según se pudo conocer, es probable que se desvele un primer avance al culminar la reunión de este martes en la sede de Azopardo.
Además de trazar las acciones iniciales, la mesa chica analizará el formato de cada medida y el nivel de coordinación con otros sectores sindicales y sociales. La intención es que el plan de lucha no se limite a cuestiones sectoriales, sino que abarque demandas de diferentes actividades en una estrategia unificada.
La discusión de este martes se basará en las resoluciones políticas adoptadas la semana anterior, cuando la CGT anunció la creación de una mesa de acción destinada a coordinar las protestas, y confirmó que este proceso culminará en una movilización nacional, aunque sin especificar la fecha de inicio.
El cosecretario general de la central, Jorge Sola, puntualizó en una conferencia de prensa que las fechas no serán anunciadas de inmediato. “No estamos poniendo plazos y nunca lo hemos hecho. Lo haremos de manera estratégica para que la protesta sea visible”, afirmó.
Durante la misma presentación, el dirigente destacó que la CGT busca ampliar la convocatoria más allá de los sindicatos. “Queda conformada la mesa de acción para coordinar las medidas conjuntas que vamos a llevar a cabo”, afirmó Sola. Asimismo, subrayó el objetivo de construir “una medida de fuerza que integre a todas las representaciones gremiales, pero también sociales”.
Este encuentro se inscribe en un esfuerzo de coordinación que la CGT ha estado realizando con la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, con quienes se reunieron semanas atrás para fortalecer una agenda común ante los conflictos laborales. Esta articulación es parte de la estrategia que la cúpula sindical busca consolidar antes de poner en marcha las primeras acciones.
Mientras tanto, dentro de la central obrera sigue la discusión sobre la conveniencia de convocar a un nuevo paro general. Aunque algunos gremios más combativos insisten en esa propuesta, la conducción sostiene que el esquema de acciones escalonadas ofrece mayores posibilidades de prolongar el conflicto, sumar más organizaciones y mantener la presión sobre el Gobierno durante el segundo semestre.
En este contexto, la reunión de este martes será un paso crucial hacia la implementación del plan de lucha anunciado la semana pasada; la mesa chica podría definir el calendario inicial de medidas y el mecanismo de coordinación que acompañará cada una de las acciones proyectadas por la central obrera.








