La causa se originó en diciembre de 2025, cuando la médica esteticista Romina Neira denunció el uso indebido de su sello en la clínica. Su denuncia fue el catalizador que permitió la desarticulación de una organización criminal en el ámbito de la medicina.
Los implicados en este caso son Noelia Luna, Alberto Santarceri, Nicolás Santarceri, Brian Santarceri y Gabriel Musse, quienes permanecen detenidos y enfrentan un panorama legal complicado. Actualmente, son imputados por 15 delitos concretos, pero se estima que la cifra podría aumentar a medida que se analice la creciente cantidad de documentación recuperada.
Fuentes cercanas al caso afirmaron que “la investigación está en pleno desarrollo. La dificultad proviene de la magnitud del delito, y el objetivo es investigar todos los aspectos para imputarle de manera extensa todos los hechos posibles a los acusados”.
En este momento, se revisa exhaustivamente el material recolectado en los allanamientos, como grabaciones de cámaras de seguridad y otros documentos relevantes.
Recientemente, varias querellas se unieron al caso tras ser afectadas por los servicios en la clínica. Destaca la de Lucas Damián Navarro, hijo de Héctor José Navarro, quien falleció el 4 de enero de 2026 en una Unidad de Pronta Atención después de ser atendido en Argentina Salud. Esta denuncia sigue bajo investigación y se están solicitando informes a organismos médicos sobre el episodio.
La defensa de los acusados había solicitado la excarcelación de todos ellos, pero el pedido fue rechazado, lo que resultó en que continúen en prisión preventiva. Los imputados han decidido dividir sus defensas, y ahora incluso miembros de la familia Santarceri, así como Luna y sus hijos, tienen distintos abogados.
El 25 de junio, Luna declaró, intentó desvincularse de la trama y señaló a su pareja, Santarceri, como el líder de la organización. Además, solicitó prisión domiciliaria para poder cuidar de sus cinco hijos, que actualmente están sin sus padres debido a la detención de ambos.
Mientras tanto, los investigadores esperan poder interrogar a los hijos de Santarceri sobre su papel y las operaciones del grupo delictivo. En las primeras etapas de la investigación, se detuvo a dos médicos extranjeros implicados, pero luego fueron sobreseídos.
Las declaraciones de varios médicos que trabajaron en el lugar han sido claves para revelar la estructura de la organización. Uno de los acusados reconoció ser doctor en Bolivia, aunque no contaba con autorización para ejercer en Argentina. Explicó que fue contacto de un colega que lo puso en contacto con Santarceri, quien le entregó el sello de otro médico y una oficina en Virrey del Pino.
En otro testimonio, una mujer que declaró haber sido médico en Cuba también admitió que no estaba habilitada en el país y utilizaba un sello proporcionado por Santarceri.
Se indicó que los sobreseimientos se dictaron ya que el Juzgado consideró que estos médicos eran extranjeros sin habilitación en la Argentina, además de que su situación de vulnerabilidad contribuyó a que fueran víctimas de la organización.








