El incidente ocurrió cerca de las 22.20 en la calle Coronel Niceto Vega al 4900. Poco después, un vecino que se percató del extraño objeto comunicó la situación al 911, lo que originó un despliegue inmediato de las fuerzas de seguridad. El operativo atrajo la atención de los residentes locales, quienes observaban expectantes lo que podría convertirse en un evento grave.
Gracias a la rápida movilización policial, se confirmó que el objeto era un proyectil de mortero de 81 milímetros. La aparición de un artefacto de este tipo en la vía pública generó inquietud, dado su potencial peligro, ya que están diseñados para uso militar.
Según trascendió, la Policía de la provincia de Santa Fe puso en marcha su protocolo de seguridad e hizo un llamado a la Sección de Neutralización de Explosivos, que cuenta con la especialización necesaria para manipular y evaluar este tipo de dispositivos.
La comisario Georgina Wilke, jefa de dicha sección, explicó que tras una inspección visual se concluyó que “por el color se determina que es de ejercicio, o sea, que carece de carga explosiva y por ende de peligrosidad”.
Además, Wilke aclaró que este tipo de proyectil se utiliza exclusivamente en ejercicios de entrenamiento militar, lo que a su vez eliminó cualquier riesgo inmediato para la comunidad. El artefacto presentaba signos de desgaste y su cartucho de propulsión había sido percutado, junto a una “falsa espoleta”, elementos que confirmaron su condición inerte.
Se detalló que los proyectiles de mortero de 81 milímetros de estas características se fabrican en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán desde la década de 1960, ubicada a poca distancia de Rosario.
Una vez asegurado el área y retirado el proyectil, se notificó a la Fiscalía de Flagrancia para iniciar los trámites legales correspondientes y formalizar la cadena de custodia. Las autoridades indicaron que, salvo disposición contraria por parte de un juez, el proyectil será destinado a la sección policial para su uso en la capacitación interna del personal especializado.
Un centro de reciclaje en Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, también fue escenario de un hallazgo impactante a finales de junio, cuando los vecinos alertaron a la Policía sobre la presencia de una caja de madera sospechosa. Los agentes confirmaron que dentro había más de 20 granadas antitanque activas, lo que desencadenó un amplio operativo de seguridad para detonarlas de forma controlada.
Fuentes policiales informaron que un aviso al Centro Operativo de Monitoreo (COM) alertó sobre una caja de madera verde en el cruce de las calles Maipú y Cristóbal Colón, cerca del Eco Punto 1.
Al llegar, los oficiales de la Comisaría 1a de Monte Grande encontraron un total de 24 granadas antitanque de 62 milímetros preparadas para ser detonadas.
Frente a esta situación, se solicitó inmediatamente la presencia de la División Explosivos de la Policía Bonaerense y de Bomberos Voluntarios de Esteban Echeverría, quienes, bajo órdenes del juez Sebastián Garber del Juzgado Federal Nº 1 de Lomas de Zamora, procedieron con la desactivación de los explosivos a través de detonaciones controladas.








