Cappi, de 32 años, era reconocido como un referente en el kitesurf de la región. La disciplina formaba parte esencial de su vida, y sus compañeros lo describían como una persona con vasta experiencia y un enfoque muy serio en materia de seguridad. También dirigía una escuela relacionada con este deporte y acumulaba años de práctica en diversas circunstancias.
El trágico suceso tuvo lugar en la laguna Setúbal, bajo la jurisdicción de Monte Vera. Luego de su caída al agua, se activó un operativo en el que participaron efectivos de Prefectura Naval Argentina, fuerzas policiales y numerosos deportistas que ofrecieron sus embarcaciones para colaborar en la búsqueda en distintas áreas de la laguna.
En los primeros momentos de la búsqueda, se hallaron varios de los objetos que pertenecían al kitesurfista, pero no se logró identificar su ubicación hasta al día siguiente, cuando los equipos de rescate encontraron un cuerpo en el canal de derivación, frente al Club Náutico El Quillá. Posteriormente, se confirmó que se trataba de Fernando Cappi.
Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer los últimos momentos de la navegación y continúan trabajando para reconstruir la secuencia completa del accidente, con el fin de establecer las circunstancias que condujeron al fatal desenlace.








