Shelton, ubicado en el noveno puesto del ranking ATP, superó al actual campeón Alcaraz (3º) en un supertiebreak con un marcador de 6-7 (5/7), 6-1, 6-3, 1-6 y 7-6 (10/7) tras un intenso partido que duró cuatro horas y 28 minutos, considerado uno de los más emocionantes del año.
Después de cuatro meses de inactividad, debido a una lesión en la muñeca derecha, Alcaraz fue desafiado al máximo por un Shelton que brilló con su servicio, quien avanzará a las semifinales para enfrentar a su compatriota Frances Tiafoe.
“Estoy contento, orgulloso de mí mismo, de cómo he luchado”, expresó Alcaraz con buen ánimo tras aceptar la derrota. “Obviamente queríamos ganar y seguir en el torneo, pero lo más importante era salir del torneo con partidos jugados, con ritmo alto y, sobre todo, saludable”, destacó el español, que no competía desde su lesión en abril.
“Hemos llevado al límite a un jugador que ha estado rindiendo a un ritmo y nivel altísimos durante toda la temporada… Shelton es una bestia”, declaró. El duelo, que comenzó cerca de las 11 de la noche del martes, superó el récord anterior de las 02:50 AM, que pertenecía a otros cuartos de final de 2022, donde Alcaraz había vencido a Jannik Sinner.
“Estoy cansado, ha sido un partido épico… Sin duda, el más emocionante que he disputado en toda mi carrera”, afirmó Shelton, quien nunca había vencido a un jugador del Top 3 mundial en torneos de Grand Slam.
A los 23 años, el murciano dejó atrás su racha de 18 victorias consecutivas en torneos de Grand Slam, que incluía los títulos del US Open 2025 y del Abierto de Australia en febrero. Este último, fue su único trofeo de 2023 y también el más preciado, ya que lo convirtió en el tenista más joven en conquistar los cuatro torneos mayores.
Su temporada se vio interrumpida por la lesión en la muñeca que lo marginó de Roland Garros, Wimbledon y de todas las competencias previas al US Open. Al llegar a Nueva York, se presentó con varias dudas, pero logró superar las expectativas con contundentes victorias en sus primeros cuatro partidos.
A pesar de no mostrar signos de resentimiento por su lesión, la resistencia física de Alcaraz no había sido puesta a prueba hasta su enfrentamiento con Shelton, un jugador con uno de los servicios más potentes del circuito, que desde el principio exigió al español con tiros de hasta 240 km/h.
Como había mencionado Shelton, los “fuegos artificiales” hicieron su aparición en un primer set eléctrico con puntos que hicieron vibrar a la mayor pista de tenis del mundo. Alcaraz se llevó este parcial en el tiebreak tras no conseguir hacerlo con su servicio cuando se encontraba 6-5 abajo.
Shelton, confiando en su mayor resistencia, no se descompuso y aprovechó un descenso en el rendimiento de Alcaraz para encadenar una sorprendente racha de nueve juegos consecutivos. Cuando el español logró reponerse, Shelton ya había establecido una ventaja de 3-0 en el tercer set.
El local se motivaba con el respaldo del público y con el apoyo de su pareja, la estrella del fútbol Trinity Rodman. Sin embargo, a pesar de la fatiga visible, Alcaraz se mantuvo firme en dos pelotas de break en el primer juego y logró forzar el quinto y decisivo set.
A las 02:20, Alcaraz vomitó en un tiempo de descanso, señalando el agotamiento del partido. El público comenzó a corear “USA, USA” para alentar a Shelton, pero finalmente ovacionó el esfuerzo de ambos competidores en un pulso que culminó en el supertiebreak a 10 puntos.
Alcaraz llegó a estar 6-5 arriba, pero Shelton, sumando aces de 235 km/h, cerró el partido, logrando la victoria más significativa de su carrera ante su afición. Tras la salida de Alcaraz, que abandonó la cancha con una sonrisa, Shelton y el alemán Alexander Zverev emergen como favoritos en un torneo en el que no participa el número uno del mundo.








