Este procedimiento aprovecha las propiedades del jugo y la cáscara del limón, que actúan sobre ciertas manchas y residuos. Además de ser una opción económica, deja un agradable aroma cítrico en el interior del electrodoméstico.
El ácido cítrico que contiene el limón es un elemento capaz de ayudar a descomponer determinados restos de grasa y suciedad. Al aplicar la pulpa o la parte interna de la cáscara en la superficie, se puede conseguir que parte de la suciedad adherida se ablande.
El uso del limón también aporta un aroma fresco que ayuda a neutralizar los olores que suelen quedar después de cocinar.
Si bien se trata de un método casero que puede ser útil para el mantenimiento, su efectividad variará según el tipo y la cantidad de suciedad. En casos donde haya capas gruesas de grasa quemada, puede ser necesario utilizar un producto específico para hornos.
Para realizar este truco casero, necesitarás:
Aunque es una técnica simple, el resultado dependerá del tipo y la cantidad de suciedad acumulada. Para evitar posibles daños, es esencial tener en cuenta ciertas precauciones.








