La baja del indicador elaborado por JP Morgan coincidió con subas moderadas en algunos títulos de deuda bajo legislación local. El AL35D avanzó un 0,5%, mientras que el AL41D retrocedió un 0,4%. Entre los bonos Globales, el GD30D y el GD35D registraron caídas del 0,1%, en tanto que el GD46D perdió un 0,7%.
Pese al descenso de la jornada, el riesgo país se mantiene en niveles similares a los del inicio del mes, cuando había cerrado en 655 puntos básicos. Después de la primera vuelta de las elecciones en Brasil, el indicador había bajado hasta los 573 puntos, pero luego retomó una tendencia ascendente, impulsada especialmente por el incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
La volatilidad también quedó reflejada en la rueda anterior, cuando el riesgo país llegó a alcanzar los 710 puntos antes de moderar la suba. Con estos movimientos, acumula un incremento de 50 unidades durante octubre, equivalente al 8,2%, y un avance de 86 puntos desde enero, del 15,1%.
Entre los factores externos que contribuyeron a la mejora de la jornada, operadores del mercado señalaron una mayor estabilidad en las tasas de interés estadounidenses. El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años se ubicaba en el 5,12%, un nivel que condiciona la evolución de los activos de los países emergentes.
En ese escenario, el fondo cotizado de mercados emergentes EMB registraba una suba del 0,2%. La estabilidad financiera internacional favorece las perspectivas de estos mercados, aunque la evolución de los activos argentinos también depende de factores económicos y políticos locales.
En el plano interno, otro elemento que aportó respaldo fue el ritmo de compras de reservas por parte del Banco Central (BCRA). La entidad adquirió US$103 millones en una de las últimas ruedas y acumulaba compras superiores a los US$1.104 millones en octubre.
A esto se sumó el respaldo que recibió el oficialismo en el Congreso durante la semana anterior, un factor que contribuyó a reducir parte de la incertidumbre sobre la continuidad del Gobierno y su programa económico.
Así, la caída del riesgo país combinó una mejora en el contexto financiero global con señales favorables en el frente local. Sin embargo, el indicador todavía acumula subas tanto en el mes como en lo que va del año, por lo que su evolución dependerá de la estabilidad de los mercados internacionales y de las próximas señales económicas y políticas de Argentina.







