“Un día inolvidable. Gracias a toda la familia Senna. Pasará algún tiempo hasta que pueda asimilarlo, pero llevaré estos recuerdos conmigo para siempre”, escribió el piloto italiano junto a una fotografía que publicó en sus redes.
Al volante de un monoplaza similar, Senna obtuvo su primera victoria en la Fórmula 1 el 21 de abril de 1985, en Portugal. La visita ocurrió pocos días después de que Antonelli se consagrara campeón mundial de pilotos con Mercedes, tras el Gran Premio de la Ciudad de México y cuando aún faltaban cuatro carreras para el cierre de la temporada 2026.
El encuentro del italiano, de 20 años y campeón de Fórmula 1 más joven de la historia, también tuvo repercusión en Lalali Senna, sobrina del tricampeón mundial, que lo compartió en sus redes. “¡Tuvimos un día inolvidable con la visita especial de Kimi Antonelli! Celebrar su logro en un entorno repleto de recuerdos de Ayrton hizo que este encuentro fuera aún más especial. ¡Y no podría haber habido una mejor manera de calentar motores para el GP de Brasil!”, escribió. “¡Gracias, Kimi! ¡Eres increíble y estamos muy orgullosos de ti!”, agregó.
El gesto forma parte del vínculo que Antonelli ha desarrollado con la figura de Senna en los últimos años, aunque nunca coincidió con el expiloto, fallecido el 1 de mayo de 1994. Antonelli nació en 2006 y conoció la historia del brasileño cuando era chico, a través de un reportaje televisivo. Más adelante, profundizó su interés por su estilo de manejo al ver videos y tomas desde las cámaras a bordo de sus autos.
Antes de competir en México, el piloto de Mercedes anticipó que lucirá un casco especial en el Gran Premio de San Pablo, inspirado en Senna y en una de sus victorias más recordadas en Interlagos. “Voy a usar un casco especial en Brasil, en homenaje a Ayrton”, declaró en la conferencia de prensa posterior a la carrera mexicana.
El diseño alude al triunfo de Senna en 1991, cuando ganó ante su público pese a una falla mecánica que lo obligó a completar las últimas vueltas con la caja de cambios trabada en sexta marcha. La victoria, conseguida con un McLaren mientras Riccardo Patrese lo presionaba con su Williams, cumplió 35 años. Antonelli ubicó el nuevo diseño entre los mejores que preparó en su carrera y destacó el afecto que recibe de los aficionados brasileños desde su primera temporada en la categoría.
La admiración del italiano también se expresa en el número de su monoplaza. “Es por Ayrton”, explicó Antonelli sobre su elección del 12, el mismo número que Senna llevó en Lotus entre 1985 y 1987 y en McLaren cuando obtuvo su primer título mundial, en 1988. Para el piloto de Mercedes, la cifra tiene además un significado personal: la usó desde su etapa en la Fórmula 4 y tenía 12 años cuando ingresó al programa de jóvenes pilotos de la escudería alemana.
El vínculo de Antonelli con la memoria de Senna se remonta a 2024, cuando participó en el homenaje realizado en Imola por el 30.º aniversario de su muerte y visitó el Instituto Ayrton Senna, en San Pablo. Un año más tarde, el 5 de noviembre de 2025, antes de su debut en Interlagos, fue junto a su entrenador a la tumba del piloto en el cementerio de Morumbí. Ese domingo terminó segundo en el Gran Premio de San Pablo y entregó a la familia Senna el casco que había usado durante la carrera. En la visera dejó una dedicatoria: “Para la familia Senna, con amor”.








