El VAR, que se rige por el protocolo oficial de la IFAB, contempla la revisión de ciertos incidentes. Según la normativa más reciente, la intervención del videoarbitraje es válida en cuatro situaciones: goles, penales, tarjetas rojas directas y errores de identidad. En la reciente circular N°34, firmada por el secretario de la entidad, Lukas Brud, se difundieron “aclaraciones importantes” y se ofreció información sobre “pruebas piloto” realizadas en la última Copa del Mundo.
En este documento, se abordaron puntos como el protocolo de “sustitución con límite de tiempo” y el mecanismo de “tratamiento y evaluación fuera del campo”. Sin embargo, el tema que ha generado mayor atención en Europa se centra en la “identidad errónea”.
El texto no menciona específicamente los incidentes de Breel Embolo en el partido Suiza-Argentina ni de Miguel Almirón en el encuentro Paraguay-Estados Unidos, que fueron catalogados como “Mistaken Identity” en el reciente Mundial. A pesar de que algunos medios europeos han señalado que la nueva aclaración corrije un error en la expulsión de Embolo ante la selección argentina, el documento solo ofrece una reinterpretación de la regla: “Una tarjeta amarilla (amonestación) que no sea una segunda tarjeta amarilla solo puede revisarse para identificar al jugador que cometió la infracción sancionada; la infracción en sí misma no puede revisarse ni modificarse. El uso de la cláusula de identidad errónea para tratar las simulaciones durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 tuvo una buena acogida y se incluirá en la revisión detallada del protocolo del VAR anunciada en la circular n.º 32. Sin embargo, no podrá utilizarse como tal hasta que concluya dicha revisión”.
En la reglamentación oficial empleada durante el Mundial, se establece en el segundo punto del protocolo del VAR por la IFAB que, en caso de una “Identificación errónea —tarjeta roja o amarilla–”, se aclara que “si el árbitro sanciona una infracción pero ha identificado claramente de forma errónea al jugador que la cometió, solo se podrá revisar la identidad del infractor”.
Este protocolo también menciona que “las decisiones o incidentes revisables incluyen ahora dos errores poco frecuentes pero que pueden cambiar el rumbo del partido: tarjeta roja derivada de una segunda tarjeta amarilla claramente incorrecta o identificación errónea cuando el árbitro muestra una tarjeta amarilla o roja, pero ha sancionado claramente al jugador equivocado de cualquiera de los dos equipos por la infracción en cuestión; la infracción en sí misma no puede revisarse, salvo en el contexto de la identificación errónea”.
Durante el Mundial 2026, se evidenció la aplicación de este artículo en dos encuentros. En la fase de grupos, el árbitro amonestó a Tim Ream, defensor de Estados Unidos, por una supuesta falta sobre Miguel Almirón de Paraguay. El VAR revisó la jugada y corrigió la identidad del infractor, lo que resultó en retirar la tarjeta a Ream y amonestar a Almirón por simulación.
En los cuartos de final, en el partido entre Argentina y Suiza, el árbitro mostró una tarjeta amarilla a Leandro Paredes por una presunta falta sobre Breel Embolo. La intervención del VAR determinó que Paredes no había cometido la infracción, lo que llevó a retirar la amonestación y a sancionar a Embolo por simulación. Dado que el jugador suizo ya había sido amonestado, recibió una segunda tarjeta, lo que condujo a su expulsión.








