El planteo se originó en torno a las normas que regulan la denominación de espacios dentro de establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires. Entre sus disposiciones, la legislación establece como regla general que deben transcurrir al menos diez años desde el fallecimiento de una persona para que pueda ser homenajeada con su nombre en una institución educativa.
Sierra asumió la intendencia en julio y difundió posteriormente la inauguración del espacio a través de sus redes sociales. La sala lleva actualmente su nombre, aunque durante el proceso previo también se había contemplado la denominación “Héroes de Malvinas”, que finalmente no fue elegida.
Ante esta situación, sectores opositores y dirigentes de la corriente peronista presentaron una denuncia ante la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y solicitaron que se inicie un sumario interno. El objetivo del planteo es determinar cómo se llevó adelante el procedimiento para definir el nombre y si se ajustó a las disposiciones vigentes.
La normativa provincial contempla la posibilidad de denominar distintos espacios de las escuelas, entre ellos bibliotecas, gimnasios y auditorios, en reconocimiento de personas relacionadas con el desarrollo de la comunidad o consideradas poseedoras de “reconocidas virtudes cívicas”. También permite utilizar nombres vinculados con lugares, acontecimientos o fechas de relevancia.
Sin embargo, uno de los puntos centrales del cuestionamiento es el requisito de los diez años desde el fallecimiento de la persona homenajeada. Si bien existen excepciones previstas por la normativa, hasta el momento no se informó si la escuela solicitó una autorización especial para utilizar el nombre de Sierra, quien se encuentra en funciones.
El procedimiento previsto también contempla la intervención de la comunidad educativa. Estudiantes, docentes, familias y otros integrantes deben participar de la presentación de propuestas, que posteriormente deben ser sometidas a una elección interna. De allí debe surgir una terna para luego elevarla a las autoridades educativas correspondientes.
Hasta ahora tampoco se difundieron las actas de la eventual votación, las distintas propuestas analizadas ni la conformación de la terna. Estos elementos forman parte de los aspectos que se busca determinar a partir de la denuncia, junto con las aprobaciones administrativas que podrían haber sido necesarias para concretar la designación.
Sierra quedó al frente del municipio luego de que su esposo, Jorge Ferraresi, dejara la intendencia en julio para asumir como jefe de asesoramiento institucional. Su designación se produjo en un contexto en el que también fue vinculada con una eventual candidatura a la gobernación bonaerense.
Mientras avanza el planteo ante las autoridades educativas, el salón “Magdalena Sierra” continúa funcionando en la Escuela Secundaria N.° 4 de Gerli. Por el momento, no se hicieron públicas resoluciones internas ni comunicaciones oficiales que permitan conocer en detalle cómo se desarrolló el proceso para establecer la denominación.








