En este contexto, algunas empresas lograron resultados dispares. YPF, la principal compañía estatal, mantuvo precios más competitivos a pesar de las subas, lo que le permitió un crecimiento interanual del 1,03%. Su participación de mercado es del 55,4%, consolidándose como la líder en ventas.
Entre las principales compañías del sector, Axion, que ocupa el tercer lugar con un 12,4% de cuota, superó el promedio del mercado, registrando una disminución de solo el 0,82% en sus despachos. Por su parte, Shell, en la segunda posición con un 22,9% del mercado, sufrió una caída del 3,75% en comparación interanual. Las marcas del segundo grupo tuvieron resultados más desfavorables: Puma disminuyó su ventas en un 4,78%, Dapsa reportó un retroceso del 10,9% y Gulf, un descenso del 0,26%.
A pesar de los aumentos en los precios y de que tanto la nafta súper como el gasoil continúan representando el mayor volumen de ventas, los combustibles premium están ganando terreno. En términos interanuales, la nafta premium creció un 2,69% mientras que el gasoil premium incrementó su venta en un 6,43%. En contraste, la nafta súper y el gasoil más económico cayeron un 4,1% y un 5,82% respectivamente.
Al analizar la totalidad de las ventas de combustibles al público, la nafta súper representa el 42,1% del mercado, seguida por el gasoil normal con un 24,8%, el diésel premium que tiene un 17,3% y la nafta premium con un 15,4%.
Las provincias que mostraron las caídas más significativas en el consumo de combustible fueron Tucumán (con un descenso del 18%), La Rioja (13%), Salta (12%), Corrientes (11,5%) y Misiones (10,2%).








