En el contexto de una crisis interna que perdura desde hace 70 días debido al escándalo Adorni, desde la Casa Rosada se minimizan las expectativas de un “relanzamiento” tras el campeonato. “No hay plan de relanzamiento, ni nuevos nombres en mente; lo que necesitamos es retomar la agenda de una vez”, expresó uno de los consultados. Un miembro del Gabinete, molesto por las repercusiones del “Adorni Gate”, que ha destado la atención mediática y judicial sobre los bienes y viajes del jefe de Gabinete, coincidió en que “algo hay que hacer”.
En este contexto, en Balcarce 50 consideran que el torneo futbolístico representará un “paréntesis” que ayudará a “consolidar las mejoras económicas”. Este jueves el Gobierno aplaudió la reducción de la inflación al 2,6%, en comparación con el 3,4% de marzo, y están convencidos de que esta tendencia se “profundizará”, resultando en “señales de mejora cada vez más notables”.
Durante el Mundial, la administración aspira a recuperar el control de la agenda pública, algo que han encontrado esquivo desde principios de marzo. Cada intento por recuperar el protagonismo ha sido interrumpido por nuevas revelaciones sobre los gastos de Adorni, que han desbaratado esas aspiraciones. “Necesitamos retomar la iniciativa”, sostienen.
A pesar de las intenciones del círculo cercano al presidente, las encuestas de opinión continúan reflejando que el escándalo Adorni sigue muy presente entre la ciudadanía. Además, no hay claridad en el oficialismo sobre cómo planean recuperar el control de la narrativa; parece más un deseo que una estrategia concreta, ante una realidad donde el caso Adorni sigue despertando interés y afectando la imagen del Gobierno y de Javier Milei.
“Estos días del Mundial nos darán el aire que necesitamos, y queremos que Argentina gane”, confesó un destacado funcionario del Poder Ejecutivo al final de esta semana. Otro destacado miembro del entorno libertario destacó que el torneo será “un gran anestésico”, mientras que un tercero, visiblemente cansado, expresó su deseo de que “el Mundial empiece a ocupar cada vez más espacio en los medios”.
Por otro lado, en la Casa Rosada anticipan que “después del Mundial, se precipitará todo”, refiriéndose a que, poco después de la finalización en julio, comenzarán a sentirse las dinámicas electorales de 2027. Los sectores más dialogantes se preparan para endurecer su posición, como sucedió en 2025, especialmente si la situación económica no muestra mejoras sostenidas.
Asumen que esta aceleración política tendrá indudablemente un impacto en el Congreso y afectará la suerte de la gestión.








