Como parte del nuevo esquema se conformará el Cuerpo de Inteligencia de la Nación, integrado por perfiles seleccionados mediante procesos abiertos y concursos. La iniciativa apunta a establecer una estructura profesional y despolitizada dentro del organismo.
El nuevo régimen también modificará los criterios utilizados para los ascensos. La antigüedad dejará de ser el único factor determinante y se incorporarán requisitos vinculados con períodos mínimos de permanencia, aptitud psicofísica, capacitaciones obligatorias y evaluaciones de desempeño satisfactorias.
La implementación de este sistema está prevista para 2027 y busca establecer un mecanismo de ingreso abierto y transparente, junto con procesos de selección de carácter competitivo.
La reforma se desarrolla mientras la SIDE trabaja en los preparativos de seguridad para la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 9 y el 11 de noviembre.
Según la información oficial, el cambio busca revertir problemas que durante décadas afectaron al área de inteligencia y avanzar hacia una política de largo plazo. El nuevo esquema es presentado como una transformación que excede la modificación de estructuras y que apunta a recuperar una capacidad considerada esencial para el Estado argentino.








