La victoria ajustada obtenida el miércoles ante Brasil había anticipado el clima competitivo que se viviría este sábado. La tradicional rivalidad entre Argentina y Chile, la relevancia del título en juego y la acústica del estadio, con cerca de 3,500 espectadores, crearon una atmósfera cargada de presión que Los Gladiadores supieron manejar. Tobías Torossian, lateral derecho del SAG Almirante Brown, se convirtió en el máximo goleador de la jornada junto al chileno Erwin Feuchtmann, ambos anotando 8 tantos. Además, el arquero Agustín Forlino Couly (SEDALO) resultó clave con sus atajadas en los momentos decisivos.
“Es un sueño hecho realidad. No tengo más palabras que esas. Es algo que siempre soñé, que hoy se me dio, y estoy muy contento. Lo de la gente es increíble, desde el día 1 alentándonos. Lo que sentimos adentro de la cancha fue increíble. El partido fue terrible. Hubo tensión por ser una final, el cansancio de los partidos seguidos. También jugamos un poco con nervios, pero por suerte conseguimos lo que esperábamos: sacar el oro”, señaló Santiago Laborde, pivote de San Fernando, mientras se mostraba emocionado en la zona mixta.
El balance es clarificador. De un total de 14 podios posibles en los deportes colectivos, Argentina logró medallas en 12: con siete oros y cinco platas. Las dos ausencias son comprensibles: el fútbol femenino no participó debido a que sus jugadoras estaban en el Mundial Sub 20 en Polonia, y el sóftbol femenino se alzó con un meritorio bronce.
Durante un evento realizado en la Casa Sudamericana de Rosario, encabezado por el presidente de la OdeSur, Mario Moccia, junto con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin, las autoridades celebraron los logros organizativos y especialmente la cantidad de medallas obtenidas.
Exactamente una semana atrás, el equipo femenino de handball, conocido como La Garra, se había coronado campeón tras empatar con Paraguay. El hockey sobre césped también brilló en sus dos modalidades, así como el rugby 7 y el sóftbol masculino. Las medallas de plata fueron obtenidas por la Selección de fútbol dirigida por Diego Placente, además de los equipos de vóleibol y waterpolo.
En comparación con los Juegos de Asunción 2022, donde Argentina obtuvo 197 medallas y se posicionó en el tercer lugar del medallero, la diferencia es notable. En Santa Fe, salvo por las competiciones de sóftbol (Paraná), bowling (Vicente López) y surf (Mar del Plata), que se realizaron fuera de la provincia, la delegación acumuló un total de 293 preseas, apenas 19 menos que Brasil, que obtuvo 312, destacándose 81 de oro, 87 de plata y 125 de bronce. Un desempeño excepcional, principalmente por la contribución de los deportes colectivos.
“Eso es trabajo en equipo. Eso, justamente, representa al argentino en sí. Es el hambre de los deportistas argentinos, la dedicación, el esfuerzo constante para representar nuestra camiseta y nuestro escudo, aunque muchos combinan el deporte con el trabajo o los estudios. Esa es la realidad de la mayoría”, comentó Forlino Couly, quien se mostró sereno al hablar con la prensa.
Luego, citó su experiencia personal: “Trabajo todos los días en Movistar en el área de IT. Traje la computadora y tuve reuniones aquí. Agradezco porque me apoyaron en esta locura. Llevaré esta medalla a la oficina el lunes”.
Laborde, también emocionado, coincidió con la consigna: “Es el gen del deportista argentino: ayudarse en los momentos difíciles, ser hermanos en la cancha y compartir la pasión por el deporte, que es lo más hermoso”, resaltó. Además, aportó otro aspecto al análisis: “No contamos con mucho apoyo del ENARD, sentimos que no es el que debería ser, y en ese contexto los clubes son esenciales para nosotros, son la base”.
Pucho Jung, con su experiencia, también aportó a la reflexión. “El deportista argentino es muy talentoso. Quizás no cuenta con el respaldo necesario, pero no es algo que pueda resolver en este momento. El esfuerzo y la dedicación nos llevaron hasta aquí”, afirmó.
Finalmente, se aventuró a proyectar hacia el futuro: “Esta medalla tiene un gran valor. Como jugador, tenía una de bronce y una de plata, y como técnico una de plata. Ahora tengo la primera de oro y espero que la siguiente sea en Lima. Debe ser el punto de partida.”








