Con la intención de revitalizar su Gobierno, Milei pretende situar al Congreso como protagonista del proceso legislativo, recuperando así el control de la agenda política, todo con la mirada puesta en las elecciones venideras.
La reciente elección de Adrián Ravier como nuevo portavoz del Gobierno, en reemplazo de Manuel Adorni, refleja el enfoque del oficialismo hacia los logros y objetivos económicos, buscando confrontar con el peronismo, especialmente el kirchnerismo, que probablemente será su principal rival electoral.
Dentro del marco de la reactivación gubernamental, Milei también impulsa cambios en el Banco Central. Aunque no cumplirá con su promesa de cerrar la entidad, propondrá una reforma a su Carta Orgánica, la cual fue redactada durante el kirchnerismo, con el fin de limitar sus funciones. Su objetivo es evitar que el Banco Central sea utilizado para financiar el déficit fiscal.
“Estamos preocupados por el futuro”, señaló Ravier durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde también reveló que el presidente volvió a convocar a los legisladores para explicar la intención del proyecto que aún se encuentra en fase de redacción.
Las inquietudes del oficialismo giran en torno a un posible regreso del populismo, lo que podría traer consigo la inflación a Argentina, un fenómeno calificado como “estrictamente monetario” por La Libertad Avanza. Esta perspectiva subraya la urgencia de la propuesta, aunque aún no se ha definido si se presentará a través de la Cámara de Diputados o del Senado.
Ravier detalló los principales puntos de la iniciativa, destacando la intención de que la única función del Banco Central sea la preservación del valor de la moneda. Además, se contempla la prohibición de la creación de Letras Intransferibles del Tesoro y limitar la distribución de utilidades del organismo.
El proyecto también prevé un endurecimiento del régimen de responsabilidades y sanciones para las autoridades que, directa o indirectamente, utilicen al Banco Central para financiar el déficit fiscal a través de la emisión monetaria. Sin embargo, esta medida no se incluirá en la Carta Orgánica del Banco Central, ya que requerirá un cambio en el Código Penal, aunque no se ha aclarado si será en el actual código o en uno que se prevé presentar durante la campaña de 2025.
No es la primera vez que Milei intenta, mediante una ley, sancionar a aquellos funcionarios que pongan en riesgo el equilibrio fiscal. En el año anterior, propuso la Ley de Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria, que buscaba prohibir la emisión monetaria sin respaldo, imponiendo obligaciones para que los presupuestos anuales garantizasen un equilibrio o superávit y endureciendo las penas para los funcionarios que incumplieran esta normativa.
No obstante, esa iniciativa cayó en el olvido luego de que Milei decidiera retirar el texto antes de la votación. Aunque había recibido un dictamen en Diputados, la falta de apoyo tanto entre los bloques opositores como de sus propios aliados, como el PRO, llevó a su desestimiento.
Ahora, Milei regresa con una versión más centrada en los funcionarios del Banco Central, buscando nuevamente penalizar actos que comprometan el equilibrio fiscal. Además del cambio en la normativa del Banco Central, el presidente también planea impulsar un proyecto que implemente un mecanismo similar al shutdown en Estados Unidos, donde el Estado se paraliza si no se sanciona un presupuesto.
En EE.UU., si el Congreso no aprueba un presupuesto, se producen cierres de dependencias y licencias para los trabajadores estatales, garantizando el funcionamiento de servicios esenciales. Este mecanismo se concibe como una herramienta política para estimular la sanción del presupuesto.
Milei está considerando un paralelismo para Argentina, donde esta paralización se activaría una vez que se agoten los fondos presupuestarios. Aparentemente, en dicho escenario, el Congreso tendría la facultad de desbloquear los recursos mediante la sanción de una ampliación del presupuesto.
En definitiva, estas iniciativas destacan el interés de Milei por implementar medidas que fortalezcan su principal propuesta: el equilibrio fiscal, y a su vez, distanciarse de las prácticas del kirchnerismo, las cuales no priorizaron el orden fiscal. Asimismo, se plantearía un escenario en el cual la falta de sanción de estas leyes podría amenazar con el regreso de un desorden fiscal, junto con la inflación.








