La ex diputada y fundadora de la Coalición Cívica sostiene que Argentina se encuentra en un momento “existencial” y advierte sobre los peligros que, a su juicio, conlleva la desregulación de la inteligencia artificial, así como las reformas llevadas a cabo por la administración libertaria y el avance de grandes corporaciones tecnológicas sobre las estructuras tradicionales del Estado.
“Argentina es el lugar elegido para un experimento social de terribles consecuencias para la libertad humana”, afirmó Carrió en su misiva, en la que critica especialmente las iniciativas del Gobierno encaminadas a disminuir regulaciones y atraer inversiones en la economía digital.
La dirigente lanzó críticas directas a Milei y al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a quienes responsabiliza de promover un modelo que, según ella, podría llevar a la erosión de límites jurídicos y morales. Vinculó al Gobierno con las ideas del empresario Thiel, fundador de Palantir y destacado referente del libertarismo tecnológico en Estados Unidos.
Las observaciones de Carrió se producen en un momento en que el Gobierno intenta consolidar a Argentina como un lugar atractivo para inversiones tecnológicas y en el desarrollo de la inteligencia artificial. Milei defendió en una columna en el Financial Times la necesidad de implementar un marco regulatorio más flexible para la IA y propuso la creación de nuevas figuras jurídicas que se adapten a la economía digital.
Carrió interpreta esa estrategia como parte de un proyecto político más vasto. Según escribió, tras las reformas hay una concepción del poder que podría desembocar en un “totalitarismo privado” dominado por corporaciones tecnológicas.
En su carta, la líder de la Coalición Cívica también integró referencias de índole religiosa y filosófica. Hizo mención al papa León XIV, a quien presentó como un antítesis de las ideas que atribuye a Thiel, y destacó los aportes de la filósofa Hannah Arendt sobre el totalitarismo. Asimismo, citó al pensador alemán Karl Jaspers para subrayar la responsabilidad política de los ciudadanos ante los procesos históricos.
Carrió ha expresado desde hace meses su inquietud por la influencia de Thiel en Argentina. En abril, tras un encuentro entre Thiel y Milei en la Casa Rosada, había afirmado que la presencia del magnate en el país representa un riesgo para la democracia y las libertades individuales.
Este cuestionamiento cobra relevancia ante la creciente proximidad entre el inversor y el Gobierno libertario, pues varios medios internacionales han reportado que Thiel ha decidido trasladar temporariamente a su familia a Buenos Aires, atraído por las reformas impulsadas por el Ejecutivo y la afinidad ideológica con el Presidente.
En este contexto, Carrió ha elevado el tono de sus advertencias y convocó a una “resistencia desde la conciencia”. Su llamado fue dirigido tanto a creyentes como a no creyentes, apelando a la defensa de la Constitución, las instituciones republicanas y las libertades individuales.
“A los valientes, a los abuelos, a los padres y a los jóvenes los llamo a decir no”, escribió la ex diputada, quien concluyó su texto con una referencia bíblica y una metáfora sobre la lucha entre “la oscuridad” y “la luz”, simbolizando la disputa política y cultural que, a su juicio, enfrenta Argentina.







