La definición se produce en un escenario en el que el peronismo atraviesa una fuerte disputa interna de cara a 2027. El espacio todavía no tiene un candidato definido y mantiene diferencias entre distintos sectores, entre ellos los vinculados al gobernador bonaerense Axel Kicillof y a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Kulfas planteó la necesidad de desarrollar un programa económico alternativo alejado de posiciones extremas y consideró que esa propuesta será necesaria para responder a las demandas de la sociedad en las próximas elecciones presidenciales.
El exfuncionario diferenció una reestructuración de deuda de otras operaciones vinculadas con la refinanciación de vencimientos o la mejora del perfil de los pasivos. Según explicó, estas últimas forman parte del funcionamiento habitual de un país en su relación con el mercado de capitales, mientras que rechazó una ruptura formal con los acreedores.
En ese sentido, sostuvo que Argentina necesita fortalecer la confianza, tanto entre los actores financieros como en el ámbito laboral.
Su posición se diferencia de la planteada por el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien había señalado que un eventual gobierno peronista revisaría medidas adoptadas durante la actual administración e incluso había mencionado la posibilidad de avanzar con nacionalizaciones y expropiaciones.
Quintela busca posicionarse como una figura capaz de unificar al peronismo de cara a 2027, aunque el espacio continúa atravesado por diferencias internas.
Respecto de la situación económica durante el gobierno de Javier Milei, Kulfas planteó la existencia de dos comportamientos diferentes. Según los datos, el sector vinculado a los recursos naturales registró un crecimiento del 30% durante la actual administración, mientras que el resto de la actividad económica acumuló una caída del 2,5%.
La diferencia también se refleja en el empleo. El sector que registra crecimiento representa menos del 8% del empleo total, mientras que las actividades que muestran una contracción concentran más del 90% del empleo urbano.
En materia cambiaria, Kulfas cuestionó el nivel actual del tipo de cambio y sostuvo que no refleja la productividad de la economía argentina. Al mismo tiempo, se diferenció de las propuestas que plantean una devaluación abrupta.
Su propuesta contempla una corrección del tipo de cambio real de entre 25% y 30% respecto del nivel actual y plantea mantener estabilidad posteriormente dentro de ese rango como una condición para alcanzar mayor sostenibilidad.
También se refirió a los controles de capitales y consideró que los cepos cambiarios deberían reservarse para situaciones de crisis profundas. En condiciones normales, planteó que puede resultar más efectiva una regulación financiera convencional.
En relación con el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina impulsado por Milei, Kulfas manifestó su respaldo a limitar la capacidad de la autoridad monetaria para financiar al Tesoro.
Sin embargo, sostuvo que esa medida debería complementarse con restricciones al endeudamiento externo excesivo. Según señaló, este tipo de comportamiento estuvo presente tanto en administraciones peronistas como durante los gobiernos de Mauricio Macri y Javier Milei.
Kulfas cuestionó la posibilidad de que una modificación legal garantice por sí sola el cumplimiento de determinadas políticas económicas. En ese sentido, sostuvo que a lo largo de la historia argentina los legisladores modificaron sus posiciones sobre distintos temas según el momento político







