El caso tiene como protagonista al gobernador Gildo Insfrán, quien permanece en el cargo desde 1995. La situación también es seguida con atención por otros mandatarios peronistas que enfrentan discusiones sobre los límites constitucionales a sus posibles candidaturas después de 2027: Raúl Jalil, de Catamarca; Gustavo Sáenz, de Salta; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán.
Los tres mantienen una relación de cooperación con el Gobierno de Javier Milei. Negociaron con la Casa Rosada, acompañaron iniciativas oficiales y aportaron apoyos legislativos en distintos momentos. Esa posición comenzó a generar tensiones dentro del peronismo, mientras distintos sectores buscan una estrategia opositora más coordinada de cara a 2027.
En diciembre de 2024, la Corte Suprema declaró inconstitucional el régimen que permitía la reelección indefinida del gobernador y el vicegobernador de Formosa. A partir de esa decisión, la provincia reformó su Constitución y estableció un límite de dos períodos consecutivos para ambos cargos.
La nueva Constitución incorporó una cláusula transitoria según la cual los mandatos de quienes estaban en funciones al momento de su sanción cuentan como el primer período bajo el nuevo régimen. Esa disposición permitiría a Insfrán intentar una nueva candidatura en 2027.
La oposición provincial cuestionó esa cláusula ante la Justicia y la semana pasada Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti declararon la competencia de la Corte Suprema para intervenir en el caso.
Si el tribunal habilitara la candidatura y Insfrán resultara elegido, iniciaría un noveno mandato consecutivo. Sin embargo, una eventual sentencia sobre Formosa no se aplicaría automáticamente a otros gobernadores, ya que cada provincia cuenta con normas y antecedentes jurídicos propios.
El caso de Raúl Jalil presenta algunos puntos similares. El gobernador de Catamarca asumió en 2019 y fue reelegido en 2023. Durante su administración se estableció un límite de dos períodos consecutivos para gobernador y vicegobernador. La reforma también determinó que los mandatos en curso al momento de su entrada en vigencia serían considerados como el primer período.
Jalil afirmó que no pretende buscar una nueva reelección, aunque dentro del peronismo provincial continúan las conversaciones sobre su futuro. Una de las alternativas contempla que permanezca en el Ejecutivo, mientras otra posibilidad es que asuma una banca en el Senado nacional y se articule una sucesión provincial.
En ese escenario aparece Gustavo Saadi, intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, como uno de los posibles sucesores. La definición también está atravesada por la relación de Jalil con el Gobierno nacional, ya que se encuentra entre los gobernadores peronistas que mantienen una política de diálogo y cooperación con Milei.
Gustavo Sáenz enfrenta una discusión similar. Gobierna Salta desde 2019 y fue reelegido en 2023. Durante su primer mandato impulsó una reforma constitucional que limitó las reelecciones.
Quienes respaldan una nueva candidatura sostienen que el período iniciado en 2023 es el primero bajo la nueva Constitución y que, por lo tanto, podría competir nuevamente en 2027. Sus adversarios plantean otra interpretación y utilizan como antecedente una decisión de la Corte de Justicia de Salta sobre el límite de edad para los magistrados incorporado en la reforma constitucional de 2021.
En febrero de 2025, ese tribunal determinó que la limitación también alcanzaba a jueces que ya estaban en funciones cuando entró en vigencia la reforma. El antecedente podría ser utilizado para cuestionar una interpretación que permita computar hacia adelante el límite de mandatos del gobernador.
Sáenz también mantiene una relación de cooperación con el Gobierno nacional, mientras sectores del peronismo cuestionan su cercanía con Milei. Al mismo tiempo, enfrenta la oposición de dirigentes libertarios de Salta, pese al vínculo institucional entre la Casa Rosada y el gobernador.
El caso de Osvaldo Jaldo presenta una diferencia. Antes de ser gobernador electo de Tucumán, fue vicegobernador de Juan Manzur. Cuando Manzur dejó temporalmente la provincia en 2021 para asumir como jefe de Gabinete, Jaldo quedó al frente del Poder Ejecutivo hasta su regreso en 2023.
Luego Jaldo ganó las elecciones y asumió como gobernador constitucional. Si busca otro mandato en 2027, sus adversarios podrían plantear si el período en el que ejerció efectivamente la gobernación debe contabilizarse dentro de los límites constitucionales.
Por ahora no existe una equiparación automática entre esa situación y las de otros gobernadores. El caso también está atravesado por la disputa política entre Jaldo y Manzur y por sus diferentes posiciones frente al Gobierno nacional: mientras Jaldo mantiene una relación de cooperación con Milei, Manzur se encuentra más cerca de los sectores que impulsan una oposición firme.
El debate sobre las reelecciones también alcanza a la provincia de Buenos Aires. Numerosos intendentes podrían quedar impedidos de competir por otro mandato en 2027 si no se modifica la legislación vigente. La senadora provincial Ayelén Durán presentó un proyecto para eliminar las restricciones que afectan a intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares.
La discusión tiene importancia para Axel Kicillof porque los intendentes representan una parte central de su estructura territorial de cara a un eventual proyecto nacional. Por eso, la modificación del régimen de reelección forma parte de las demandas de distintos jefes comunales.
Mientras tanto, el peronismo busca reconstruir una estrategia nacional y coordinar posiciones frente al Gobierno. En ese proceso también comenzó a discutirse el lugar que ocuparán los gobernadores que, como Jalil, Sáenz y Jaldo, mantienen una política de cooperación con Milei.
La intención no necesariamente es excluirlos del peronismo, sino definir bajo qué condiciones podrán integrar una eventual coalición opositora de cara a 2027. En el corto plazo, uno de los puntos que puede favorecer una mayor coordinación es la resistencia a la eliminación de las PASO que impulsa el Gobierno.
Los tres gobernadores cuentan con estructuras territoriales y capacidad electoral, por lo que su participación resulta relevante para cualquier proyecto que busque reconstruir una mayoría peronista. Al mismo tiempo, su vínculo con Milei los distancia de los sectores que pretenden consolidar una oposición más unificada.
En ese contexto, una decisión de la Corte Suprema sobre Formosa podría adquirir una dimensión política que exceda a esa provincia. El máximo tribunal no definirá quién conducirá el peronismo ni resolverá las candidaturas de 2027, y una sentencia sobre Insfrán no se aplicará automáticamente a Jalil, Sáenz o Jaldo.
Sin embargo, un criterio restrictivo sobre la forma de computar los mandatos podría convertirse en un antecedente observado en otros distritos. Así, una controversia constitucional originada en Formosa podría terminar influyendo indirectamente en una discusión que atraviesa a buena parte del peronismo: quiénes podrán continuar en el poder y quiénes estarán en condiciones de participar del proyecto político nacional hacia 2027.








