En medio de este clima tenso, Coudet optó por no brindar declaraciones tras el partido. Al finalizar el encuentro, se dirigió rápidamente al vestuario, rodeado de insultos. Aunque los rumores comenzaron a circular esa misma noche, uno de los últimos mencionaba que hoy el entrenador podría hacer un anuncio importante, lo cual generó una expectativa generalizada.
Cabe recordar que el entrenador había compartido hace poco su perspectiva sobre la situación. “He hablado de tiempos y si veo que no se dan los resultados yo no le voy a hacer ni mal a River ni al hincha. Lo voy a intentar. Si no me sale, me haré responsable de que no me fue bien. Tenemos que empezar a ganar, sin excusas y asumiendo la responsabilidad. Esto va a cambiar. Si no lo revierto enseguida… diré que me fue mal”, comentó Coudet tras la derrota ante Tigre hace 19 días.
El único jugador que se pronunció al respecto fue el arquero Beltrán, quien brindó su completo apoyo al entrenador. Cuando se le preguntó si el futuro del club debía ser bajo la conducción de Coudet, afirmó: “Sí, ciento por ciento tiene que ser con Coudet, el respaldo para el cuerpo técnico es total”. Agregó que, en su opinión, están decididos a superar esta situación juntos.
Los números son elocuentes: River ocupa el 29° puesto en el torneo Clausura, con apenas 4 puntos, superando únicamente a Aldosivi. Se encuentra fuera de los equipos que acceden a los playoffs en su grupo y tampoco está clasificado para competiciones internacionales en la tabla anual. El equipo fue eliminado de la Copa Argentina, perdiendo 3-1 ante Aldosivi, y sufrió un duro golpe en la Sudamericana el miércoles. Además, se suma una derrota en el superclásico ante Boca en abril y otra en la final del Clausura contra Belgrano en mayo.
Según información obtenida antes del enfrentamiento con Independiente Santa Fe, la comisión directiva, liderada por el presidente Stefano Di Carlo, junto al secretario técnico Enzo Francescoli y el director deportivo Pablo Longoria, manifestaron su apoyo a Coudet, sin considerar un cambio a pesar de los malos resultados.
Los directivos sostenían que el plantel estaba completo desde hacía dos semanas y confiaban en que la evolución futbolística se daría pronto. Di Carlo también había expresado su confianza en el entrenador recientemente: “A Coudet lo veo bien, con fuerza. Hablamos diariamente con él y los referentes y encontramos unión, determinación y convicción. Esto es tiempo y se da vuelta”.
River enfrenta un nuevo desafío deportivo en poco tiempo, tras la partida de Marcelo Gallardo como entrenador en marzo de este año. Las horas dirán si Coudet tomará el mismo camino.
En cuanto al futuro, la afición pide el regreso de Ramón Díaz, aunque parece poco probable con la actual dirección. Otros nombres que suenan son Hernán Crespo y Santiago Solari, mientras que algunos mencionan la posibilidad de un contacto con Gabriel Milito, quien difícilmente abandonaría su contrato con Chivas de Guadalajara.
El entrenamiento estaba previsto para este jueves a las 15.30, pero en la madrugada, nadie se atrevería a confirmar los próximos pasos. El clima en el vestuario fue de inmediatez, con los jugadores yéndose rápidamente. El capitán Nicolás Otamendi fue de los primeros en irse, seguido por Thiago Almada y Ángel Correa.
Las opiniones en el vestuario eran dispares, con algunos argumentando que existían razones futbolísticas para intentar un nuevo camino, mientras que otros señalaban los contundentes resultados negativos y el futuro incierto, especialmente considerando la próxima Copa Libertadores.
El siguiente desafío de River será contra Banfield el domingo venidero, aunque la incertidumbre prevalece sobre lo que pueda suceder en ese encuentro.








