La rabia es una infección viral que puede afectar a todos los mamíferos y se contagia principalmente a través de mordeduras de animales infectados. Una vez que se manifiestan los síntomas, la tasa de letalidad se aproxima al 100%, tanto en animales como en personas.
Afortunadamente, se trata de una enfermedad totalmente prevenible mediante la vacunación, según un informe al que se tuvo acceso.
“La vacunación es la herramienta más poderosa que tenemos para combatir la enfermedad. Vacunar a los perros y gatos no solo los protege, sino que también actúa como un escudo para la salud humana al disminuir el riesgo de transmisión del virus”, señaló una médica veterinaria experta en el tema.
La vacunación antirrábica es obligatoria para perros y gatos a partir de los tres meses de edad y debe repetirse anualmente. Mantener actualizado el calendario de vacunación es la medida más efectiva para proteger a los animales y evitar la propagación del virus.
A pesar de que América Latina ha logrado reducir en más del 98% los casos de rabia humana transmitida por perros gracias a campañas de inmunización, la enfermedad aún está presente en la región, lo que hace fundamental continuar con las estrategias de prevención.
En caso de que una persona haya sido mordida, arañada o haya tenido contacto con un animal sospechoso o de origen desconocido, es crucial que acuda de inmediato a un centro de salud para recibir atención médica y determinar si es necesario iniciar un tratamiento preventivo.
La aparición de casos como el de Pilar subraya la importancia de la colaboración entre las autoridades sanitarias, los veterinarios y la comunidad en general para mantener las medidas de prevención. La vacunación, la vigilancia epidemiológica y la concientización son herramientas clave para proteger tanto la salud animal como la humana.
“La rabia es una enfermedad prevenible. Cada vacuna administrada representa una oportunidad para proteger a los animales, a las personas y a toda la comunidad”, concluyó la especialista.








