Para Maslatón, la administración actual está llevando a cabo un ‘megaacto de corrupción financiera’ al intentar mantener un país costoso en dólares. Desde su perspectiva, el modelo actual favorece exclusivamente a la ‘patria financiera’, que está disfrutando de extraordinarias rentabilidades en dólares mediante tasas de interés que el mercado no podría sostener sin la intervención del Estado.
‘¿Por qué no liberan el mercado? Es miedo combinado con intereses. El Gobierno tiene pánico de no poder controlar los movimientos del mercado de cambios’, explicó. A su juicio, el concepto de ‘devaluación’ debería ser eliminado del discurso político y sustituido por ‘flotación cambiaria’, lo cual permitiría que el mercado establezca el precio real de la moneda.
Maslatón también fue contundente al abordar el impacto de estas políticas en la inversión extranjera: ‘Traer plata a la Argentina hoy es una trampa. Vos traés el capital y después no lo podés sacar. Por eso estamos últimos en los rankings de inversión de la región’. Además, denunció que en lugar de lograr un desendeudamiento, la gestión de La Libertad Avanza ha incrementado la deuda pública en 150.000 millones de dólares si se consideran adecuadamente los pasivos pasados del Banco Central hacia el Tesoro.
En el ámbito político, Maslatón expresó dudas sobre la aparente invulnerabilidad electoral del presidente Javier Milei en las próximas elecciones. Aunque el mandatario cuenta con un núcleo sólido de apoyo, señaló que el descontento presente en la ‘economía real’ —que incluye la industria, el comercio y cerca de 6,5 millones de deudores bancarios— podría tener repercusiones serias.
Cuando se le preguntó quién podría capitalizar este descontento, Maslatón fue claro: ‘El único que veo que puede representar políticamente todo este malestar es Axel Kicillof. Los demás no pueden jugar’. En su análisis, el gobernador de Buenos Aires ha mostrado una evolución ideológica que lo ha distanciado de su perfil hace 15 años. ‘No tiene problemas de corrupción, hace una crítica no despiadada y no actúa para ‘piantar’ votos de izquierda. Está consolidado y el peronismo no tiene otro’, comentó.
Por último, Maslatón desestimó la posibilidad de un regreso de Mauricio Macri al poder. Con su característico estilo metafórico, describió al líder del PRO como el ‘Capitán Araña’. ‘Es un especialista en embarcar a la tripulación y quedarse en tierra. Lo hizo en 2011, lo hizo en 2023 con su libro ‘Primer Tiempo’… Macri amaga, pero si no ve una oportunidad abierta, no juega. Solo presiona para negociar desde el mejor lugar posible’, concluyó.
Para Maslatón, la crisis de 2001 es un reflejo en el que el Gobierno debería mirarse: ‘Cuidado con las simplificaciones. En el 97, los indicadores macro eran fabulosos, pero el modelo dejó afuera a millones. Eso es lo que repercute electoralmente’.








