El ataque ocurrió el pasado domingo en una vivienda del barrio Remedios de Escalada, y se ha confirmado que el perro implicado es de pertenencia familiar.
El niño fue trasladado en primera instancia al Hospital Elpidio Torres y luego a un hospital infantil, donde fue sometido a una cirugía reconstructiva de dos horas. En esa operación, se le realizaron los 65 puntos de sutura en la cara, específicamente en la mejilla y la zona nasal.
La madre del pequeño relató que el perro, que es anciano y ciego, reaccionó de esta manera al haberle pisado involuntariamente una de sus patas. “Entró a quirófano a las 8 y salió a las 10. Lo operaron y salió bien, porque tenía posibilidad de que quedara la boca cruzada”, explicó la mujer.
El menor deberá permanecer internado entre 5 y 10 días para asegurar una correcta cicatrización y prevenir posibles infecciones bacterianas. “Mi hijo está bien, está evolucionando favorablemente”, aseguró la madre.
La mordedura afectó la zona del pómulo y, según su relato, el perro mordió al niño y luego lo soltó, dejándolo tendido en el suelo.
Ante la emergencia, su familia lo trasladó en moto hacia el hospital, donde recibió atención inmediata y la operación se realizó con éxito.
Respecto a las heridas, la madre señaló que el perro “estuvo a punto de cortarle el cachete” y confió en que “no le quedarán secuelas”.
En lo que va del mes de agosto, se han registrado otros tres ataques de perros en Córdoba. Uno de estos incidentes tuvo lugar en Villa La Lonja, donde un pitbull atacó y mató a un niño de tres años. También se reportó un ataque de un dogo que mordió a un niño de dos años en Villa Caeiro, quien tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por un traumatismo de cráneo y una lesión en el ojo. Asimismo, un hombre de 70 años fue atacado por sus propios perros de raza Bull Terrier en su hogar en barrio Urquiza, donde fue necesaria la intervención de la policía para separar a los animales de su propietario.
A raíz de estos sucesos, la Municipalidad de Córdoba ha implementado desde abril de 2023 un registro obligatorio para los dueños de perros que puedan representar un riesgo para la seguridad pública, así como una aplicación llamada Huella Animal.
Las autoridades municipales explicaron que existen distintos criterios para clasificar a un perro como peligroso, incluyendo su raza, donde se mencionan a ejemplares como rottweiler, pitbull terrier, dogo argentino, bull terrier, mastiff, bullmastiff y doberman, entre otros, incluidos sus cruzas. También se consideran potencialmente peligrosos aquellos perros adiestrados para la defensa y ataque, además de aquellos que, por su temperamento agresivo o su fuerza física, puedan ocasionar lesiones graves o la muerte.








