El Ministerio de Defensa bielorruso anunció el inicio de las maniobras el lunes, que contarán con la participación de unidades de misiles y aviones de guerra. “Durante el ejercicio, en cooperación con el lado ruso, está previsto practicar la entrega de municiones nucleares y su preparación para el uso”, indicó la institución a través de un comunicado. Desde el ministerio se enfatizó que estas actividades no están dirigidas contra ningún país en particular y no suponen una amenaza para la seguridad regional.
Los simulacros se centrarán en el desplazamiento encubierto de fuerzas a largas distancias, así como en el cálculo de la utilización de tropas y equipo en diversas zonas del país, según se indicó en el mismo comunicado.
El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, aceptó en 2023, un año después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, albergar misiles nucleares tácticos de Moscú en Bielorrusia. En diciembre del mismo año, Rusia anunció la entrada en servicio de su nuevo sistema de misiles de alcance intermedio Oreshnik, el cual tiene capacidades nucleares.
Vladimir Putin ha dejado claro que Moscú mantiene el control sobre el uso de estas armas, aunque ha indicado que permitiría a Bielorrusia escoger objetivos en caso de un conflicto. En 2024, el Kremlin reveló una doctrina nuclear revisada que establece a Bielorrusia bajo el paraguas nuclear de Rusia.
El Oreshnik, cuyo nombre en ruso se traduce como avellano, ya se ha utilizado en su versión convencional en ataques a instalaciones en Ucrania en dos ocasiones: en noviembre de 2024 y enero de este año. Putin ha afirmado que los múltiples proyectiles de este sistema pueden alcanzar velocidades de hasta Mach 10, lo que dificultaría su interceptación, y que en un ataque convencional, varios de ellos podrían ser tan devastadores como un golpe nuclear. Los misiles de alcance intermedio poseen un rango que varía entre 500 y 5.500 kilómetros, y su desarrollo fue prohibido por un tratado de la era soviética, del cual Washington y Moscú se retiraron en 2019.
La Cancillería de Ucrania ha condenado los ejercicios y ha instado a sus aliados occidentales a reforzar las sanciones contra Rusia y Bielorrusia. “Al convertir a Bielorrusia en su plataforma nuclear junto a las fronteras de la OTAN, el Kremlin está legitimando de facto la proliferación de armas nucleares a nivel global y creando un precedente peligroso para otros regímenes autoritarios”, advirtió el ministerio.
La semana pasada, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky había alertado sobre la intención de Moscú de involucrar más a Bielorrusia en el conflicto y que se está evaluando la posibilidad de lanzar un ataque desde ese territorio hacia el norte de Ucrania o contra un país miembro de la OTAN. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, desestimó estas afirmaciones el lunes, indicando que “tal declaración no es”…








