La presentación se realizó este lunes en el marco del programa General Motors Global Markets, una iniciativa que reúne durante tres jornadas a representantes de la prensa internacional. Las actividades incluyeron dos días en Nueva Jersey para conocer los nuevos productos y una jornada en Nueva York dedicada al GM Forward, donde se exhibió la gama de vehículos que la compañía prevé llevar a distintos mercados.
La llegada de estos modelos depende de la implementación del acuerdo comercial. Fuentes del Gobierno argentino señalaron que el objetivo es ponerlo en marcha antes de fin de año, aunque aclararon que el proceso requiere pasos adicionales por parte de Estados Unidos. “Estamos trabajando para que el acuerdo se pueda implementar antes de fin de año. Pero no depende de nosotros sino de Estados Unidos”, explicaron. Según indicaron, será necesario incorporar una adenda al texto original tras un fallo de la Corte Suprema estadounidense que modificó el contexto de los acuerdos comerciales.
El mecanismo previsto establece que los vehículos beneficiados ingresarán por orden de llegada, bajo el sistema FIFO (*First in, first out*). Esto significa que las automotrices deberán coordinar sus pedidos y envíos para que las unidades lleguen a puerto dentro del cupo disponible y no pierdan la posibilidad de acceder a la exención arancelaria.
El primero de los modelos anunciados es el Chevrolet Traverse, un SUV de tres filas de asientos que se ubica en el segmento D. Su carrocería monocasco y su equipamiento apuntan al uso familiar, con elementos como tapizados de cuero y techo panorámico. En Estados Unidos se comercializa en cuatro versiones: LT, RS, Z71 y High Country. La Z71 está orientada a un uso más aventurero, mientras que la High Country prioriza el confort y la utilización urbana.
El Traverse equipa un motor turbo de cuatro cilindros y 2,5 litros, con una potencia de 332 CV y un torque de 442 Nm. Está asociado a una transmisión automática de ocho velocidades y tracción integral inteligente AWD. Sus dimensiones son 5.200 milímetros de largo, 2.022 de ancho y 1.795 de alto, con una distancia entre ejes de 3.073 milímetros y un despeje del suelo de 197 milímetros.
Durante la presentación en Nueva Jersey, un representante de Chevrolet lo describió como un vehículo familiar con tres filas de asientos, adecuado tanto para viajes por carretera como para recorridos fuera del asfalto. La clasificación como SUV mediano refleja las diferencias de escala entre las categorías utilizadas en Estados Unidos y las habituales en otros mercados.
Los otros dos modelos, Chevrolet Tahoe y Suburban, comparten una arquitectura más tradicional de camioneta grande, con carrocería montada sobre un chasis de largueros. Ambos utilizan una plataforma derivada de la Silverado, aunque se diferencian principalmente por sus dimensiones y capacidad de carga.
La Tahoe se presentó en su versión High Country, la más equipada de la gama, con un motor V8 de 6,2 litros que entrega 426 CV y 624 Nm de torque. La transmisión es automática de diez velocidades y puede combinarse con tracción 4×2 o 4×4, con modos de funcionamiento para distintas condiciones de manejo. El modelo también incorpora una suspensión neumática adaptativa que permite regular la altura de la carrocería.
La SUV mide 5.367 milímetros de largo, 2.377 de ancho y 1.948 de alto, con una distancia entre ejes de 3.071 milímetros. Su sistema de suspensión permite ajustar el despeje del suelo, que parte de una altura normal de 203 milímetros, para facilitar el acceso y adaptar el vehículo al terreno.
La Tahoe cuenta con tres filas de asientos y una capacidad de carga que varía según la configuración. Con todas las filas en uso, el baúl ofrece 722 litros; al plegar la tercera fila, el espacio aumenta a 2.053 litros, y con la segunda y la tercera filas rebatidas llega a 3.475 litros. Los pasajeros de la segunda fila disponen, además, de pantallas individuales con sistemas de audio que pueden escucharse mediante auriculares o a través del equipo de sonido del vehículo.
Por su parte, la Chevrolet Suburban se mostró en la versión Z71, equipada con un motor V8 de 5,3 litros que desarrolla 360 CV y 520 Nm de torque. Al igual que la Tahoe, utiliza una caja automática de diez velocidades y ofrece alternativas de tracción trasera o integral, con modos de alta y baja.
La principal diferencia entre ambos modelos es la longitud de la carrocería. La Suburban mide 5.748 milímetros, casi 400 milímetros más que la Tahoe, y extiende la distancia entre ejes a 3.406 milímetros. Mantiene el mismo ancho y alto que su hermana menor, pero ofrece un espacio de carga mayor. Su peso en orden de marcha es de 2.664 kilos.
Con las siete plazas ocupadas, la Suburban dispone de 1.175 litros de capacidad de carga. Al rebatir la tercera fila, el volumen aumenta a 2.656 litros y, con las dos filas posteriores plegadas, alcanza los 4.092 litros. Desde Chevrolet destacaron que su mayor longitud permite transportar objetos voluminosos y adaptar el interior a distintas necesidades sin resignar necesariamente todas las plazas para pasajeros.
Los precios en Estados Unidos ofrecen una referencia sobre el posicionamiento de los tres vehículos. El Traverse se comercializa con valores que van desde US$ 40.800 hasta US$ 58.100. En el caso de la Tahoe, los precios parten de US$ 60.700 para la versión 4×2 y llegan a US$ 83.700 para la High Country. La Suburban, por su parte, tiene valores iniciales de US$ 63.700 y puede alcanzar los US$ 86.700.
La eventual exención del arancel extrazona del 35% no implica que los modelos ingresen a la Argentina libres de impuestos. Según el esquema descripto, seguirían aplicándose la tasa de estadística del 3%, el IVA del 21% y otros tributos locales que rondan el 10%. Por eso, los precios estadounidenses no pueden trasladarse directamente al mercado argentino.
Además, el valor al que la filial local adquiere los vehículos de la casa matriz suele ser inferior al precio de lista para consumidores en Estados Unidos. La estimación indicada para estos modelos es de alrededor de un 15% por debajo de esos valores minoristas, aunque el precio final en Argentina dependerá de los costos de importación, los impuestos aplicables y la estrategia comercial de la compañía.
La llegada de Traverse, Tahoe y Suburban ampliaría la oferta de Chevrolet en el segmento de SUV grandes y de alta gama. Sin embargo, su comercialización en Argentina estará condicionada por la entrada en vigencia del acuerdo bilateral, la disponibilidad del cupo y los costos finales que determine la estructura impositiva local.








