En ese marco, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, viajarán este viernes a Tierra del Fuego para recorrer el predio donde se desarrolla el proyecto y conocer el estado de las obras. La iniciativa había comenzado en 2022, pero los trabajos quedaron paralizados durante el primer año de la actual administración.
La delegación oficial partirá a las 6:30 desde el Aeropuerto Militar de Aeroparque con destino a Ushuaia, a bordo de un avión Embraer RJ de la Fuerza Aérea. También viajarán el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Dalle Nogare, y el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Juan Carlos Romay.
La comitiva se completará con los diputados nacionales de La Libertad Avanza por Tierra del Fuego Miguel Rodríguez y Santiago Pauli, y los senadores de esa agrupación Agustín Coto y Belén Monte de Oca.
En la provincia, los funcionarios serán recibidos por el gobernador Gustavo Melella, quien confirmó el encuentro. La reunión adquiere relevancia política debido a la relación tensa que mantienen desde hace tres años el Gobierno nacional y la administración fueguina.
Durante la visita al predio de la Base Naval Integrada, se realizará una presentación sobre la estrategia argentina para el Atlántico Sur, las Islas Malvinas y la proyección hacia la Antártida. Luego, los funcionarios recorrerán las instalaciones acompañados por equipos técnicos, que expondrán la situación actual del proyecto y los trabajos que deberían ejecutarse para avanzar con la construcción.
El Ejecutivo plantea que la infraestructura no estará orientada principalmente a funciones militares ofensivas. El objetivo, según la definición oficial, es establecer en Ushuaia un polo logístico de relevancia para el Atlántico Sur, con capacidad para brindar apoyo a las actividades operativas y científicas vinculadas con la Antártida.
La obra también está relacionada con una nueva medida que alcanzará a empresas que desarrollen actividades sin autorización del Gobierno argentino en las Islas Malvinas.
Uno de los puntos centrales para la continuidad del proyecto es el financiamiento. La inversión total estimada se ubica entre 400 y 500 millones de dólares. Hasta ahora, el Gobierno reasignó 142 millones de dólares mediante una modificación presupuestaria publicada en el Boletín Oficial, un monto equivalente a cerca del 30% del costo calculado para finalizar la obra.
De esta manera, todavía resta determinar cómo se financiará aproximadamente el 70% restante del proyecto. La definición será necesaria para sostener los trabajos y cumplir con el objetivo oficial de acelerar los plazos de ejecución.
La intención del Gobierno es que Ushuaia consolide su papel como puerta de entrada a la Antártida y como plataforma logística para las actividades argentinas en el Atlántico Sur. Tras las actividades previstas, la delegación regresará a la Ciudad de Buenos Aires.








