Los títulos de mayor plazo, que ofrecen rendimientos más elevados, registraron subas de hasta 1,15%. El riesgo país, que había acumulado un incremento de 138 puntos durante las once ruedas anteriores hasta alcanzar los 628 puntos básicos, retrocedió así un 3,3%.
La mejora no alcanzó a las acciones. El índice Merval cayó 0,6%, mientras que Transportadora de Gas del Norte volvió a retroceder un 4% después de presentar un balance desfavorable y en un contexto de tarifas atrasadas. Central Puerto e YPF también terminaron la jornada en terreno negativo, con bajas del 2,4%.
El escenario internacional continúa agregando presión sobre los mercados. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos siguieron en ascenso y alcanzaron niveles que no se registraban desde hace años. La tasa del título a 10 años llegó al 5,25%, el máximo desde 2006, mientras que el bono a 30 años rindió 5,60%, el nivel más alto desde 2002.
La suba de las tasas también se trasladó a otros mercados. Los bonos alemanes alcanzaron un rendimiento de 3,61%, los franceses llegaron al 4,81% y los japoneses al 3,08%. En este contexto, el costo del financiamiento aumentó a nivel global mientras Argentina atraviesa un escenario político de incertidumbre.
La diferencia entre los rendimientos de los bonos argentinos también refleja el comportamiento de los inversores frente al calendario electoral. El Bonar AO27, con vencimiento anterior a las elecciones, ofrece un rendimiento del 4,4%, mientras que el AO28 llega al 11,6%. El diferencial de riesgo del primero es casi imperceptible, mientras que el segundo alcanza los 630 puntos básicos.
En Estados Unidos, otro de los datos que concentró la atención fue la caída de la confianza de los consumidores, que alcanzó su nivel más bajo desde 2014. El incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro repercutió sobre las tasas hipotecarias y los alquileres, reduciendo la capacidad de consumo y afectando el salario real.
La evolución de este indicador también genera interrogantes dentro de la Reserva Federal. Un eventual enfriamiento de la economía podría llevar a postergar de octubre a diciembre el aumento de tasas previsto. Esa posibilidad comenzó a incorporarse en los precios de mercado, al mismo tiempo que reaparecieron dudas vinculadas con el sector de inteligencia artificial, uno de los principales focos de interés de los inversores internacionales.
Las principales acciones de Wall Street operaron con cautela y cerraron con bajas de hasta 0,26%. En el mercado energético, la menor tensión entre Estados Unidos e Irán contribuyó a la caída del precio del petróleo, en un escenario atravesado además por la fuerte depreciación del rial iraní y las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, el dólar mantuvo su fortaleza frente a las principales monedas internacionales. La divisa estadounidense avanzó 0,22% en la jornada y acumuló una suba mensual del 1,68% frente a una canasta de seis monedas relevantes.
En Argentina, la abundante disponibilidad de dólares contribuyó a contener la presión sobre el peso. Durante la jornada se negociaron USD 846 millones en el Mercado Libre de Cambios y el Banco Central compró aproximadamente USD 70 millones, la mayor adquisición registrada en las últimas 22 jornadas. El dólar mayorista bajó $1,50, un 0,2%, y cerró en $1.522.
En el mercado financiero, el dólar MEP cayó $6, equivalente al 0,4%, hasta los $1.550. El contado con liquidación retrocedió $10, un 0,6%, hasta $1.614, mientras que el dólar blue bajó $5, un 0,30%, y terminó en $1.560.
También se registró un descenso en las tasas de interés. Las LECAP con vencimientos hasta el 30 de noviembre ofrecieron un rendimiento del 1,9%. En cambio, la letra con vencimiento el 15 de enero mostró un movimiento diferente y elevó su tasa efectiva mensual al 2,06%, por encima del 2,03% correspondiente al instrumento que vence el 31 de enero. El movimiento fue atribuido a una operación de venta de gran volumen que permitió el ingreso de compradores interesados en aprovechar el mayor rendimiento.
Otro dato relevante llegó de la balanza de pagos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), durante el segundo trimestre el resultado de Bienes y Servicios alcanzó los USD 7.191 millones y generó un saldo positivo de USD 2.214 millones. Este resultado fue considerado como un elemento favorable para la evolución del mercado cambiario hacia el cierre del año.
Durante las operaciones previas de los mercados internacionales, los futuros anticipaban una jornada con mejores valores para las acciones estadounidenses, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro operaban a la baja. El Dow Jones avanzaba 0,30%, el oro subía 0,75%, hasta los USD 4.211, y el petróleo Brent recuperaba terreno tras una baja inicial, con un avance del 0,40%, hasta los USD 96 por barril. El dólar, por su parte, continuaba fortaleciéndose frente a las principales monedas.
En el mercado local, los inversores seguían de cerca la evolución de los bonos soberanos y de las tasas internacionales, en un escenario en el que los títulos argentinos mostraban rendimientos elevados. Una eventual baja de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense podría favorecer una nueva recuperación de los títulos soberanos argentinos.








