“El presidente Milei alejó a Argentina de la hiperinflación mediante consolidación fiscal, una política monetaria más restrictiva, estabilización del tipo de cambio y desregulación”, señala el informe. Sin embargo, advierte que “el avance de la inflación por sí solo no garantiza un respaldo electoral amplio ni una reelección sencilla”. En ese sentido, sostiene que el empleo y los ingresos se convirtieron en preocupaciones centrales y que la recuperación económica será un factor político decisivo.
El análisis destaca que los votantes “podrían estar dispuestos a aceptar ajustes dolorosos si perciben avances creíbles y un plan claro hacia una mejor calidad de vida”. No obstante, advierte que “el costo político de la austeridad incrementa con el tiempo”.
Según el informe, la inflación ha desempeñado un papel fundamental en la dinámica social argentina, con administraciones peronistas asociadas al “desorden y aumento de precios” y gobiernos ortodoxos que priorizan el equilibrio fiscal mediante “ajustes dolorosos”.
Por ello, el análisis plantea que, “si los votantes evalúan a Milei a través de la inflación”, el Presidente “puede recibir una calificación aprobatoria”.
A su vez, el informe señala que las prioridades de los argentinos han cambiado y que ahora se enfocan en los niveles de ingresos, la incertidumbre económica y el empleo.
Sin embargo, aclara que “las encuestas recientes revelan una realidad diferente: cuando se pregunta a los argentinos cuál es su principal preocupación, la inflación se sitúa ahora cerca del final de la lista”. Este cambio refleja cómo las demandas de los votantes pueden modificarse una vez que una necesidad es satisfecha.








