Entre 2023 y 2025, el gasto primario de la Nación cayó un 27,8% en términos reales, mientras que el de las provincias se redujo un 10,6%. En el mismo período, los ingresos nacionales disminuyeron un 5,5% y los provinciales retrocedieron un 11,2%. Como proporción del PBI, los recursos de las jurisdicciones pasaron del 16,8% al 15,4%, una baja de 1,4 puntos porcentuales. En el ámbito nacional, la reducción fue menor: de 0,3 puntos, del 14,5% al 14,2%.
El mayor recorte del gasto nacional permitió que el Gobierno pasara de un déficit primario cercano al 3% del PBI en 2023 a un superávit superior al 1% en 2024 y 2025. En las provincias, en cambio, el gasto primario representó el 15,5% del PBI el año pasado, frente a ingresos equivalentes al 15,4%. La combinación de menores recursos y gastos que descendieron en menor proporción mantiene bajo presión las cuentas provinciales.
Las diferencias entre jurisdicciones son marcadas. En Formosa, el gasto primario equivale al 50% de su producto bruto geográfico, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires representa apenas el 9%. El promedio de los distritos se ubica en el 22%. Neuquén fue la única jurisdicción que logró aumentar sus ingresos reales entre 2023 y 2025, impulsada por la actividad vinculada con Vaca Muerta. En el extremo opuesto, La Rioja registró una caída del 24% en sus ingresos reales y del 22% en el gasto primario.
La recaudación propia también refleja las dificultades. Entre enero y agosto de 2026, los ingresos tributarios provinciales consolidados cayeron un 3,2% real respecto del mismo período de 2025. Frente a 2023, la reducción alcanzó el 9,4%, y llegó al 5,3% si se excluye a la Ciudad de Buenos Aires. De las 24 jurisdicciones, 19 recaudaron menos en términos reales que en 2023. Las bajas más pronunciadas correspondieron a Misiones, con un 31,1%; Chaco, con un 21,8%; y Formosa, con un 20,9%.
En contraste, Córdoba registró un aumento del 2,7% en sus ingresos tributarios frente a 2023, mientras que Río Negro y Neuquén tuvieron subas del 22,2% y el 24,5%, respectivamente. Estas diferencias inciden en la capacidad de cada administración para responder a las variaciones de las transferencias nacionales y sostener sus compromisos de gasto.
Los resultados fiscales del primer semestre de 2026 mostraron, además, un debilitamiento de las cuentas provinciales. Los ingresos totales cayeron un 0,5% real interanual, mientras que el gasto total se mantuvo prácticamente estable y el gasto primario retrocedió un 0,2%. Como consecuencia, el superávit primario consolidado bajó al 2,2% de los ingresos totales, frente al 2,5% del mismo período de 2025. El superávit financiero, que incluye los intereses de la deuda, se redujo del 0,8% al 0,2%.
Entre las 21 jurisdicciones con información disponible —no se contaba con datos de La Pampa, San Luis y Santiago del Estero—, 15 cerraron el semestre con superávit primario. Los mejores resultados en relación con sus ingresos fueron los de la Ciudad de Buenos Aires, con el 12,6%; Jujuy, con el 12,2%; y Mendoza, con el 11,4%. Misiones y Corrientes registraron saldos más ajustados, del 0,2% y el 1,5%, respectivamente, mientras que las seis jurisdicciones restantes tuvieron déficit primario.
Tierra del Fuego presentó el mayor desequilibrio primario, equivalente al 21,9% de sus ingresos, seguida por Santa Fe, con el 11,3%. Al considerar los intereses de la deuda, 14 jurisdicciones conservaron un resultado financiero positivo. La Ciudad de Buenos Aires, Jujuy y Mendoza volvieron a destacarse, mientras que Misiones quedó en equilibrio. En el otro extremo, Tierra del Fuego registró un déficit financiero del 23,1% de sus ingresos, Santa Fe del 12,5% y Santa Cruz del 10,2%.
Las diferencias se reflejan en las situaciones particulares de cada distrito y en sus vínculos con la Nación. Chaco, gobernada por un aliado radical del oficialismo nacional, combina una caída real del 21,8% en su recaudación propia respecto de 2023 con una fuerte dependencia de la asistencia financiera nacional. Durante el primer semestre, pasó de un déficit primario equivalente al 3,8% de sus ingresos en el período comparable del año anterior a un superávit del 7,2%.
Misiones enfrenta una presión similar sobre sus recursos: la recaudación acumulada hasta agosto cayó un 31,1% frente a 2023. Además, su superávit primario se redujo al 0,2% de los ingresos durante el primer semestre de 2026 y el resultado financiero quedó en equilibrio.
Córdoba, por su parte, registró un aumento interanual del 0,3% en los ingresos totales durante el primer semestre, aunque sus gastos crecieron un 3,4%. El superávit primario se ubicó en el 5,4% de los ingresos, por debajo del 8,5% registrado un año antes. Aunque mantiene un resultado positivo, la provincia también enfrenta una reducción de su margen fiscal.
En este contexto, la situación financiera de cada distrito se suma a las diferencias políticas y condiciona las conversaciones con el Gobierno nacional. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, cerró la semana con reuniones con los gobernadores de Tucumán y Corrientes, en el marco de las negociaciones individuales que la Casa Rosada mantiene con los mandatarios provinciales.








