En las operaciones anteriores, la cartera económica priorizó la emisión de bonos de corto plazo, en un escenario de tasas de interés en alza. Ahora, los inversores buscan anticipar si el Gobierno mantendrá esa estrategia o recurrirá a nuevas herramientas para afrontar los pagos. Entre las alternativas que se esperan se encuentran los canjes de deuda por parte del Tesoro y del Banco Central.
La primera licitación incluirá vencimientos por $4,86 billones en bonos a tasa fija con renovación automática. Finanzas dará a conocer este viernes las opciones disponibles para los inversores. También se especula con que la Secretaría no licite el AO29, el bono en dólares que cuenta con un margen de emisión autorizado de US$800 millones.
El mayor desafío llegará hacia el cierre del mes, cuando vencerán $22,13 billones en títulos ajustados por inflación (CER), bonos dólar linked y letras a tasa fija. La magnitud de los compromisos alimenta las expectativas de un nuevo canje para reducir las obligaciones de pago inmediatas.
Una parte importante de los vencimientos de octubre corresponde a letras dólar linked cuyo pago fue postergado hasta el 30 de octubre. Ese volumen explica buena parte de la concentración de compromisos prevista para la última parte del mes.








