La actualización refleja un escenario de menor dinamismo económico, con una actividad más débil de lo previsto y una demanda interna moderada. Además, el Fondo elevó su estimación de inflación promedio anual para Argentina al 32,5%, frente al 30,4% proyectado en abril y al 16,4% calculado en octubre de 2025.
En el ranking continental, Guyana encabeza las previsiones con un crecimiento del 22,3%, impulsado por la expansión de su sector petrolero. Le siguen Venezuela y Panamá, con el 5%; República Dominicana, con el 4,6%; y Paraguay y El Salvador, con el 4,5%. Guatemala y Surinam completan los primeros puestos, con una expansión estimada del 4%.
Entre las principales economías del continente, Estados Unidos crecería un 2,3%, mientras que Brasil y Colombia registrarían un avance del 2,2%. Perú, con el 3%, y Ecuador, con el 2,7%, también superarían la proyección argentina. En cambio, México tendría un crecimiento del 1,5%, Uruguay del 1,3%, Canadá del 1,1% y Chile del 0,6%.
En el extremo inferior de la clasificación aparecen Trinidad y Tobago, con un avance del 0,2%, y Jamaica, con una economía estancada. Puerto Rico, Haití y Bolivia presentan proyecciones negativas, con caídas estimadas del 0,1%, 1,7% y 3%, respectivamente.
El recorte para Argentina contrasta con las previsiones globales del organismo, que mantuvo en el 3,1% su estimación de crecimiento mundial para 2026. Para América Latina y el Caribe, en tanto, sostuvo una expansión del 2,3%, ligeramente superior a la esperada para la economía argentina.
La revisión también se suma a una serie de ajustes anteriores. En octubre de 2025, el FMI había previsto que Argentina crecería un 4% durante 2026, por lo que la estimación actual acumula una reducción de 1,9 puntos porcentuales respecto de aquel cálculo.
Durante la presentación del informe, Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Investigación del organismo, explicó que la corrección responde a una actividad más débil de lo esperado hasta el tercer trimestre y a una moderación de la demanda interna en un contexto de condiciones financieras restrictivas.
La funcionaria anticipó que la economía podría comenzar a recuperarse durante el último trimestre del año y fortalecer su crecimiento en 2027 y 2028. Entre los factores que contribuirían a esa mejora mencionó los términos de intercambio favorables, una posible flexibilización de las condiciones financieras, el aumento de la inversión y el desempeño de las exportaciones agrícolas y energéticas.
Para 2027, el Fondo proyecta un crecimiento argentino del 3,5% y una inflación promedio del 21,2%. De concretarse ese escenario, la actividad mostraría una recuperación frente al ritmo previsto para este año.
Las proyecciones se conocen mientras el presidente Javier Milei sostiene que el país podría alcanzar en 2028 el mejor año de su historia económica. Durante una visita a París, el mandatario también anticipó que, si consigue la reelección, las exportaciones podrían llegar a los US$ 200.000 millones durante los cuatro años siguientes, impulsadas por la producción de petróleo, gas, litio, cobre y oro.
Al mismo tiempo, continúa el debate sobre el impacto de la situación económica en los hogares. Milei cuestionó las afirmaciones sobre las dificultades de una parte de la población para llegar a fin de mes y atribuyó esa expresión a un discurso promovido por el kirchnerismo y la oposición.
El Presidente también rechazó las críticas relacionadas con el aumento de la morosidad y el uso del crédito para afrontar los gastos cotidianos. Sostuvo que esos cuestionamientos no contemplan los cambios en la dinámica del financiamiento tras el ajuste económico.
Con la nueva estimación, el FMI anticipa para Argentina un crecimiento inferior al esperado meses atrás y por debajo del promedio regional. La evolución de la demanda interna, la inversión y las exportaciones será determinante para evaluar si la recuperación prevista para los próximos años logra consolidarse.








