“Uno tiene que saber esperar su momento”, señaló Bullrich al referirse a sus posibilidades electorales. Consultada sobre una eventual postulación presidencial, aclaró que sentirse preparada no significa que tenga decidido competir: “No es que quiera serlo, estoy preparada para serlo”. Ante nuevas preguntas sobre una candidatura, optó por responder: “No comments”.
La senadora también aclaró que Milei no le ofreció integrar una fórmula presidencial como vicepresidenta, aunque evitó anticipar si aceptaría una propuesta de ese tipo. “Estamos a un año todavía”, planteó, al considerar que el oficialismo tiene otras prioridades antes de comenzar a definir nombres y equipos electorales.
Bullrich insistió en que el Gobierno debe concentrarse en lograr que la recuperación económica tenga un impacto concreto en la vida cotidiana. Mencionó las dificultades que atraviesan sectores como el comercio, la construcción y algunas industrias, y sostuvo que la gestión necesita prestar atención a lo que denominó la “economía de la gente”, más allá de las explicaciones técnicas sobre el programa económico.
En paralelo, planteó que La Libertad Avanza debe construir una estructura política que no dependa exclusivamente de la figura presidencial. Según su visión, los dirigentes tienen que desarrollar una relación propia con los votantes y demostrar capacidad para aportar respaldo electoral en sus territorios, en lugar de depender únicamente de la popularidad del principal referente del espacio.
La senadora también vinculó la construcción de acuerdos políticos con la necesidad de reducir la incertidumbre económica. Consideró que una mayor previsibilidad institucional puede favorecer a empresas, comercios y hogares, especialmente a medida que se acerque el próximo proceso electoral. En ese marco, destacó la importancia de alcanzar entendimientos con gobernadores y bloques legislativos para sostener la agenda oficialista.
Uno de los principales debates pasa por el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Bullrich confirmó que el oficialismo busca reunir apoyos en el Congreso para eliminarlas, aunque reconoció que la discusión también podría derivar en una suspensión. Según explicó, el objetivo es resolver la cuestión antes de que termine 2026, ya que considera que las reglas electorales no deberían modificarse durante el año de los comicios.
“El esfuerzo tiene que ser lo antes posible y como máximo hasta el 30 de diciembre”, afirmó al referirse al plazo para avanzar con una reforma.
La dirigente reconoció que las PASO le permitieron imponerse sobre Horacio Rodríguez Larreta en la interna de Juntos por el Cambio de 2023, pero sostuvo que la disputa debilitó a la coalición antes de las elecciones generales. A su entender, la competencia interna dejó al espacio dividido y contribuyó a que parte de sus votantes terminara eligiendo otras opciones.
Bullrich cuestionó, además, que el sistema actual extienda las campañas y adelante las disputas entre candidatos. Como alternativa para el futuro, planteó que las primarias deberían reservarse para los espacios que realmente tengan una competencia interna, aunque admitió que ese rediseño no parece viable en la discusión inmediata.
La negociación legislativa será clave para avanzar con cualquier modificación. La senadora señaló que el Gobierno buscará respaldo entre gobernadores, bloques provinciales, sectores de la Unión Cívica Radical y dirigentes del PRO. También advirtió que el peronismo ya manifestó su intención de mantener las primarias.
Como ejemplo de la importancia de los acuerdos parlamentarios, mencionó el debate sobre el proyecto vinculado con discapacidad y sostuvo que las leyes complejas requieren compromisos compartidos entre distintos sectores políticos.
La discusión sobre las PASO también condicionará el calendario de la próxima campaña y el momento en que se definan las candidaturas. Para Bullrich, primero deben resolverse las reglas de competencia y las alianzas políticas; después llegará el turno de los nombres. Si finalmente se eliminan las primarias, estimó, las definiciones electorales podrían postergarse hasta agosto.








