La diferencia de dos puntos se encuentra dentro del margen de error del relevamiento, de +/- 3,15 puntos porcentuales, por lo que ambas fuerzas se ubican en una situación de empate técnico. El estudio se realizó entre el 5 y el 13 de octubre de 2026, mediante 1.000 entrevistas online a adultos de todo el país.
Uno de los datos destacados es el peso de los votantes que todavía no definieron su elección. El 26% de los consultados no expresó una preferencia concreta: un 21% respondió que no sabe a quién votaría y un 5% prefirió no contestar. De esta manera, los indecisos representan un porcentaje equivalente al de La Libertad Avanza y superior al del peronismo.
Detrás de las dos principales fuerzas aparecen el Frente de Izquierda, con el 4%; el PRO y Provincias Unidas, con el 3% cada uno; la Unión Cívica Radical, con el 2%; y los partidos provinciales, con el 1%. El voto en blanco alcanza el 5%.
El relevamiento también examinó la fidelidad de los votantes de las elecciones presidenciales de 2023. El peronismo conserva al 70% de quienes eligieron a Sergio Massa, mientras que La Libertad Avanza retiene al 64% de los votantes de Javier Milei. Entre quienes votaron a Patricia Bullrich, en cambio, el apoyo aparece más disperso: el 41% se inclinaría actualmente por LLA, el 19% por el PRO y otro 19% todavía no sabe a quién elegiría.
La valoración de la gestión nacional también influye en las preferencias electorales. Entre quienes aprueban el Gobierno, el 66% optaría por La Libertad Avanza, mientras que el 17% no tiene definido su voto y el 4% elegiría al PRO. Entre quienes desaprueban la administración de Milei, el peronismo reúne el 39%, mientras que el 22% permanece indeciso, el 7% optaría por el voto en blanco y el 6% por el Frente de Izquierda.
En cuanto a la imagen de la gestión presidencial, el 36% de los encuestados aprueba el desempeño de Milei y el 60% lo desaprueba. Según el informe, estos niveles se mantienen relativamente estables desde abril, con variaciones leves respecto de la medición anterior.
Al comparar estos resultados con los de otros presidentes en una etapa similar de sus mandatos, la aprobación de Milei se ubica en un nivel equivalente al que registraba Mauricio Macri, y por encima del 21% que alcanzaba Alberto Fernández.
La satisfacción general con la situación del país, sin embargo, es menor: el 30% manifiesta estar satisfecho, frente a un 67% de insatisfacción. El nivel se encuentra por encima del registrado durante las gestiones de Macri, cuando era del 22%, y de Fernández, cuando llegaba al 11%. Por segmentos demográficos, los hombres muestran una aprobación del Gobierno del 38%, frente al 33% entre las mujeres. Los integrantes de la generación de los Baby Boomers presentan una valoración más favorable que los de la Generación Z, mientras que la desaprobación llega al 65% entre los Millennials.
El malestar también se refleja en la percepción de la situación económica y social. El 56% considera que el país está peor que un año atrás, mientras que solo el 18% observa una mejora. En el plano personal, el 52% afirma que su situación económica empeoró y apenas el 14% señala una evolución positiva. De acuerdo con el estudio, la percepción negativa atraviesa distintos sectores sociales, con excepción de quienes votaron a Milei.
Por primera vez, la encuesta incorporó preguntas sobre los ingresos familiares. El 54% de los participantes manifestó que el dinero no le alcanza para cubrir sus necesidades. Dentro de ese grupo, el 35% debe reducir gastos o recurrir a sus ahorros, mientras que el 19% necesita endeudarse. En contraste, el 20% afirma que puede ahorrar.
La satisfacción con la política económica también registró un retroceso de cuatro puntos porcentuales: pasó del 32% al 28%. El indicador quedó por debajo de las evaluaciones de relaciones exteriores y defensa, ambas con el 34%; energía, con el 31%; y seguridad, con el 30%.
Las expectativas para el próximo año muestran una mejora moderada, aunque predomina el pesimismo. El 29% cree que la situación del país estará mejor dentro de doce meses, tres puntos más que en la medición anterior, mientras que el 43% anticipa un empeoramiento. Entre las principales preocupaciones de los encuestados se encuentran la falta de trabajo, mencionada por el 39%; los bajos salarios, con el 35%; la pobreza, con el 31%; y la corrupción, con el 30%.
Con estos resultados, el escenario hacia las elecciones de 2027 combina una competencia ajustada entre el oficialismo y el peronismo con un elevado nivel de indecisión y un clima social marcado por la insatisfacción económica. La evolución de estos indicadores y la capacidad de las fuerzas políticas para captar a los votantes que aún no definieron su postura serán factores relevantes en la disputa electoral.








